Los tiempos cambian

Siguiendo la línea

Escrito por ialted el Dimecres, 29 de Novembre del 2006 a las 11:44

JetAlgunas veces me produce bastante gracia parte de la crítica. Cuando escuchan a un solista o una formación musical con ciertas reminiscencias y registros setenteros, enseguida se apresuran a colgarle la etiqueta de “revival”. Dando a entender que los demás grupos que juzgan que se salen de estas influencias son los que verdaderamente inventan algo.

Si hay alguna verdad casi incuestionable en esto de la música es que aquí ya está todo el pescado vendido, y todo el mundo se nutre de gustos o influencias del pasado que le han marcado; lo que nos lleva a deducir que lo único que puede otorgar cierta originalidad a un producto nuevo es el punto de vista o la personalidad del artista en cuestión. Pues, ¿no es la música, el cine y la literatura una continua revisión y a la vez contestación de movimientos y corrientes anteriores?

En fin, en esas estamos cuando llega a mis manos el disco “Shine On” del grupo Jet, una banda que pegó el pelotazo hace tres años -incluso en el ámbito publicitario- con “Get Born”, que apadrinó el mismísimo Keith Richards. Recuerdo que cuando salió al mercado se inició un debate idéntico al que he mencionado antes. Al nutrirse de surcos ingleses como los Kinks, Beatles o Rolling Stones o de los riffs “made in Australia” de AC/DC, parte de la crítica censuró:

“!Pero si no han inventado nada, si son iguales!”.

Pues claro que son iguales. Sólo hay que tener un poco de pericia para darte cuenta de que “Are you gonna be my girl?” es la continuación del “Lust for live” o que “Cold Hard Bitch” es la hija pequeña de “If you want blood” de AC/DC. Pero, a ver quién es el guapo que demuestra hoy en día que lo suyo en cien por cien novedad.

En cualquier caso, esta es sólo mi opinión, y aquí sólo me represento yo y, muchas veces, a mis múltiples contradicciones.

En cuanto a su nuevo disco “Shine On”, pues diré que el abanico de sus influencias roza más el pop británico que el hard rock de su anterior disco. De esta manera, en algunas ocasiones parecen los Beatles pero con un sonido mucho más sucio, como en el corte homónimo al disco; otras a los Kinks, como en “King Horses”; en los medios tiempos tiran más por la deuda que les ha dejado su gira con Oasis; y en cuanto a los temas más guitarreros es inconfundible el legado de AC/DC.

Eso sí, para mí sus discos serán sinónimo de personalidad si las canciones son sencillas, pegadizas, urgentes y con pegada, como un buen tema rockero.

Aquí os dejo con su última entrega en forma de videoclip. A disfrutarlo.

Jet - Put Your Money Where Your Mouth Is

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Categoria: Rock

Correa de transmisión

Escrito por ialted el Dilluns, 27 de Novembre del 2006 a las 9:41

PortadaLa verdad es que era una gozada escucharle hablar. Apenas coincidí con él un par de meses en una radio de Valencia, pero siempre procuraba tener la antena puesta cuando me hablaba de libros, pelis, personajes literarios o, simplemente, de alguna anécdota que le hubiese sucedido. Lo contaba con tanta pasión y precisión, que yo a mis escasos 20 años absorbía como podía toda aquella fuente inagotable de información.

De literatura me hablaba de Boris Vian, Celine, Hemingway, Miller, Simone de Beauvoir, Josep Pla, Unamuno, Baroja, Montalbán, de los artículos de González Ruano…Recuerdo que me repetía una y otra vez: “Si algún día quieres ser articulista no dejes de leer Novela de un literato de Cansinos Assens”. Yo apenas podía replicarle en cualquier conversación, así que intentaba tatuar en mi mente cada uno de los nombres o citas que me revelaba.

De cine también era un auténtico manantial. Me hablaba de Scorsese, De Palma, del francés Melville, Coppola, John Houston, Peckinpah, Eastwood, John Woo, Tarantino, Abel Ferrara, David Lynch, de las juergas que se pegaban los del Rat Pack…Alguna vez conseguí trasladarle cuatro cosas que había aprendido sobre Woody Allen y me creí el típo más curtido del mundo.

Aunque la música no era su fuerte, disponía de un buen bagaje al conocer a la perfección las biografías de los artistas que admiraba, por lo que todo lo que me decía hacía de excelente correa de transmisión hacia mi parco conocimiento. Su gusto musical era variopinto, pero con criterio: Charlie Parker, Frank Sinatra, Sammy Davis Jr, Ramones, Rolling Stones… Siempre acababa sus comentarios con la siguiente frase: “Mira, como periodista intenta destacar sólo a la gente que se lo curre”.

En una ocasión me acerqué a su despacho, y sobre la mesa tenía un disco en cuya portada aparecía en plan bucólico una especie de comuna de gente greñuda y pantalones acampanados. Al igual que sucedió con el otro material que me recomendaba, enseguida me preocupé por adquirirlo y asimilarlo con el paso del tiempo. Se trataba del “Brothers & Sisters” de los Allman Bros.

Y, diez años después, cada vez que escucho las 8 canciones de esa mezcolanza sureña de R&B, blues, jazz, soul y jams interminables siempre reacciono de la misma manera: le doy dos besos, uno a la portada y otro a la contraportada, y le susurro: “Gracias por existir”.

Pues ya puede ir todo cuesta abajo; ya pueden venir problemas en forma de nube negra y la vida pasar como la mierda río abajo, como diría Bukowski; ya pueden estar los días plagados de niebla y las noches comenzar a arder; ya puede volver de nuevo el insomnio y que todo se convierta en un rayo que no cesa; que mientras siga escuchando composiciones como “Wasted Words”, “Jelly Jelly”, “Ramblin Man” y, sobre todo, “Jessica”, encontraré mi añorada Arcadia y seguiré mostrando mi ira al Sol.

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Categoria: Rock

Quien estuvo y quien se queda

Escrito por ialted el Dilluns, 20 de Novembre del 2006 a las 12:41

Coliseum¿Qué haría?¿Me acercaría a él desde la sobriedad del periodista para hacerle preguntas certeras acerca de sus discos?¿O por el contrario me dejaría llevar por la pasión y el desenfreno que muestra un fan acérrimo hacia su ídolo musical para entablar una interesante conversación?
Desde luego, los momentos previos a mi primer encuentro con Carlos Tarque supusieron un inquietante sin vivir. Hacía muchos años que era seguidor incondicional de los primeros M-Clan -por favor no confundir con la caricatura que son ahora- y sus dos primeros discos representaron para mí un inagotable manantial de inspiración, buenos tiempos, satisfacción, clarividencia. Era escuchar esos discos y tener ganas de comerme el mundo.
Todavía recuerdo como si fuera ayer la manera en que llegó a mis manos el “Coliseum”. Eran finales de los noventa y finiquitaba mis últimos años en Valencia. Por aquel entonces salía con una preciosa chica de pelo moreno rizado, con un talento natural para las cosas sencillas que te dejaba boquiabierto. Con motivo de mi cumpleaños,Un buen momento ella me regaló el disco, pero como yo vivía eternamente instalado en una particular nube azul, al ser una persona muy dispersa, pues pasaron dos cosas: tardé casi ocho meses en escuchar atentamente el disco y además la chica me dejó de por vida.
!Y madre mía! !qué tonto fui! Resulta que en los surcos que trazaban “Coliseum” estaban contando canción a canción la historia de mi vida, y yo nunca se lo agradecí lo suficiente.
Fue ir desgranando poco a poco esa joya del rocanrol y verme reflejado en cada una de las historias. “Maxi ha vuelto”, aquel tema cuya letra hablaba de un encuentro festivo entre dos colegas, parecía extraído de una de las numerosas carreras nocturnas que nos pegábamos mi amigo Tur y yo por el casco viejo de Valencia cada vez que nos tiraban de un garito; “Nacional 120” describe a la perfección las vivencias que recogía cada vez que salía de gira con mi banda de rocanrol; “Cierto sabor amargo” y “Deja que lo muerda” son canciones sobre sexo y droga contadas con naturalidad; “¿Dónde está la revolución?”, con esos aires zeppelianos, critica ese falso cuento revolucionario que nos llevan vendiendo los hippys durante mucho tiempo; “Si estoy tan loco” es un canto a las dosis de diversión, locura sana y atrevimiento que hay que inyectarle a la vida para que sea menos monótona; “Tarde” es una mirada retrospectiva sobre los íntegros y los vendidos, sobre los que se van y los que se quedan; y “Recuerdo”, una de tantas historias de Tarque y Santi Campillo que narran las vidas de peregrinos que caminan hacia la nada.

Y, vaya, yo tenía que resumir todo ese compendio de recuerdos, impresiones, sensaciones y regocijos en una sola conversación para impresionar a Carlos Tarque, al que alguien bautizó como la mejor voz rockera de este país, siguiendo esa estela de cantantes blancos con voz negra como como Rod Stewart, Joe Cocker o Cris Robinson.
Y, en fin, la tarea no era nada fácil. Así que me acerqué a él, después de ver uno de sus directos, le recordé que alguna vez le había entrevistado por teléfono y se produjo la siguiente conversación:
-Me gustan mucho tus dos primeros discos

-Me alegro -respondío de forma lacónica-.

-¿Quién compuso aquella estrofa de “Se calienta” que hablaba de hacer lo que te de la gana en la vida aunque no tengas ni un duro?

-Pero es que yo ahora tengo dinero -respondió medio mosqueado-.

-Ya, pero a través de la música -intenté justificarle-.

Y tras esa respuesta me torció el morro y desapareció de mi vista más rápido que un terrón de azúcar en la boca de un caballo. Paradójicamente, los dos amigos que me acompañaron a ese concierto de Almansa, que no habían escuchado un disco de M-Clan en su vida, se convirtieron en compañeros del alma de Tarque durante aquella noche.

Y en fin, la historia sobre el giro musical que transformó a M-Clan en el grupo de pop que es hoy en día la conoce todo el mundo. Siendo uno de los ejemplos más claros de cómo la industria puede llegar a domesticar a cualquier formación.

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Categoria: Rock

Necesito algo más fuerte

Escrito por ialted el Divendres, 17 de Novembre del 2006 a las 12:50

Conocéis la teorBlackiía que dice que los bares más cutres al final resultan ser los más divertidos, pues el “Black Dog” fue el mejor ejemplo.

Por fuera era un auténtico edificio decrépito, y por dentro su diseño armado a base de negro y rojo chillón le acercaba más a un antro de carretera que a cualquier “pub de autor” que pululan hoy en día por el casco viejo.

Pero, coño, es que allí se estaba de muerte: había buen rollo, la cerveza costaba un euro, las camareras estaban muy ricas y la música se podía escuchar.

Para mí se convirtió en la mejor válvula de escape durante tres años y medio de mi vida: era entrar en aquel sitio ideado para crápulas y gente nocturna y evaporarse en un minuto todas las trallas mentales que había acumulado durante la semana.

Sin duda, parte de la culpa de su éxito se centró en el encargado. Era Fernando un tipo que generaba ambiente, con bastante gusto musical. En muchas ocasiones no coincidíamos en nuestras preferencias y al final cada uno se escoraba hacia un lado cuando debatíamos sobre rocanrol, pero siempre apetecía acudir al “Black Dog” para ver qué música pinchaba, qué se contaba o cuál era la última novedad rocanrolera.

Fue tal el ligazón que mantuvimos mis amigos y yo con ese bar, que durante esos tres años practicamos lo que futbolísticamente se conoce como “Hat Trick”: salir de marcha jueves, viernes y sábado por la noche, y empalmar la salida del “Black Dog” con cualquier “afterhour” que se cruzase en el camino.

Y es que el “Blaki” ejercía de imán. Y eso se debió a que no era un bar de eruditos del rock, que cuando suena una canción se quedan ahí parados mirándose el ombligo; el “Black Dog”, haciendo honor a su nombre, era un bar de acción, y cuando sonaba un temazo por el altavoz la gente se ponía a bramar como loca y armar el pitote, generándose improvisados concursos de “air guitar”.

Es recordar el nombre del “Black Dog” y asociarlo a la vitalidad de “Jealous Again“, “Lit Up“, “TNT“, “Sting Me”, “I wana Be Sedated”, “Rock´n´Roll all Nite“, “Fire Woman“, “Mama Kin, “Ace of Spades”, “Kick in the Teeth Again”, “Borderline” o “One Love”.

Algunas veces me ponía tan pesado del pedal que llevaba, que de insistir me dejaban pasarme al otro lado de la barra y pinchar alguna que otra canción. Mi mayor hito fue que sonase “Born To Raise Hell” de Motorhead. Fue poner el tema y originarse una grieta más en el techo de los aseos debido a la cantidad de decibelios. Si pasáis en un futuro, todavía la podréis apreciar.

Aquellos tres años y medio de experiencias y anécdotas ininterrumpidas dieron como fruto la creación de una particular parroquia de amigos que antes no se conocía de nada. Desgraciadamente se disolvió cuando de la noche a la mañana -y sin explicación alguna- cambiaron a la gente que gestionaba el bar.

Desde hace un año, cada vez que salgo los fines de semana por el casco viejo de Alicante, mis noches se parecen a aquel tema del “Coliseum” de los primeros M-Clan: “Estuve anoche en un sitio oscuro, dándole al frasco sin parar/ La música que quise oir, no la pude encontrar/mis viejos compañeros se fueron de verdad/ Llévame a casa amor, el camino se me olvidó/La música que quise oir, no me la dejaron poner/ mis viejos compañeros se fueron, ya lo ves/ Yo necesito, algo más fuerte/.

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Categoria: Sacando punta a la vida

El encanto de los perdedores

Escrito por ialted el Dimecres, 15 de Novembre del 2006 a las 12:06

CoolerHasta la fecha, a menudo, en las películas, como en la vida misma, veíamos que cuando alguien triunfa en cualquier empresa, enseguida aparecen numerosas tropas de corifeos alrededor que no dejan de darle palmaditas en la espalda; si por el contrario, el proceso es a la inversa, y alguien pasa de triunfador a don nadie, la gente que se acercaba antes se evapora como un cubito de hielo en medio del desierto.

Esta causa-efecto me dio un giro de 180 grados la otra noche, cuando bajé al videoclub, esos búnkers espirituales de ciudad que te protegen de la sordidez de la televisión, y alquilé la película “The Cooler“.

Viéndola me di cuenta de que existe otra percepción de la figura del perdedor; una visión atípica y original, pero que te deja embaucado al comprobar con tus ojos cómo un gafe profesional se las ingenia para ganarse el respeto y la admiración de los demás.

“The Cooler” es una película que te deja sin aliento, construida a la vieja usanza, con una facturación detalladísima que poco o nada tiene que ver con el actual Hollywood. En ella asistimos de nuevo a esas historias atemporales basadas en triángulos de amor-odio, magníficamente interpretadas por William H Macy -nuestro héroe desgraciado que se dedica a fulminar la suerte de los demás en un casino de Las Vegas-, Alec Baldwin -el capo mafioso que se basa en un código de valores de antaño-, y Maria Bello -la preciosa descarriada que cataliza la historia de amor-.

En “The Cooler”, música e imágenes producen una combinación antológica. Para colmo, la banda sonora viene firmada por Frank Sinatra, esa voz que cuando la escuchas parece que estás pasando la mano sobre una superficie de terciopelo.

Una peli de ambientes duros y agobiantes, en la que el bourbon y el humo no dejan de aparecer durante buena parte del metraje, como si fuesen dos personajes más.

Una historia que refleja a la perfección el encanto de los perdedores.

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Categoria: Cine

La chica del bar

Escrito por ialted el Dilluns, 13 de Novembre del 2006 a las 17:56

Fue entrar en el pChica Neonub, y girarnos todos a una, como si se tratase de la escena de un saloon del oeste. Su presencia resultaba impactante, arrebatadora, espectacular, voluptuosa, con una cabellera negra bellísima que quitaba el hipo.
Enseguida me di cuenta de que me pertenecía. Tras observarla sutil y discretamente desde el rincón de la barra, pensé para mis adentros que era el tipo de mujer que estaba buscando durante mucho tiempo: una chica atractiva y elegante con la que quedar hipnotizado sólo por asomarme a su mirada.
Sin duda se trataba de una mujer que proyectaba un misterio y un morbo fuera de lo común.
Tras meditarlo durante unos minutos, como soy de naturaleza tímida, antes de arrimarme a su vera, decidí anestesiar mi nerviosismo con un par de taponazos. El efecto del tequila enseguida subió mi autoestima, pero el pudor todavía me seguía venciendo.
Pero fue en aquel instante cuando, en medio de ese ambiente de luces mortecinas, comenzó a sonar por el altavoz “Nice Boys don´t Play Rock´n´roll“. Y fue acordarme de la letra de aquella canción e intentar que sucumbiera ante mis encantos.
Me acerqué, la saludé, le pregunté cómo se llamaba, si era asidua de ese lugar, qúe tipo de música le gustaba, y, por supuesto, si quería continuar tomando conmigo unas cuantas copas más.
Durante la conversación que mantuvimos también le confesé parte de mi vida, que mi profesión era la de periodista, y que por extensión todo eran disgustos; pero que era escuchar cualquier canción de rocanrol y enseguida se me iba el mal rollo que llevaba dentro.
Durante la conversación, me percaté de que era un encanto de persona y mucho más interesante que yo.
Desde hace cinco años se funde cada noche en la cama conmigo y me considero el hombre más feliz del mundo.
Desde entonces, cada día también le doy las gracias a esa canción. 

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Categoria: Sacando punta a la vida

De novela de desheredados a cuento de hadas

Escrito por ialted el Divendres, 10 de Novembre del 2006 a las 14:11

DublinSi tu pasión son los libros, las pelis y las guitarras eléctricas, Dublín debe ser tu retiro espiritual.
Es Irlanda una inagotable cantera de trovadores atemporales, de compositores de historias populares con una destreza narrativa envidiable ya sea en formato musical, literario o cinematográfico.
Es pegarle una patada a uno de sus inconfundibles firmes dominados por la piedra negra, y enseguida te sale una ristra de artistas conocidos a lo largo y ancho de todo el mundo: James Joyce, Bram Stoker, Van Morrison, Rory Gallagher, Samuel Becket, Oscar Wilde, Jim Sheridan, U2, Neil Jordan, Colm Meaney…
Los irlandeses son gente que cuida mucho este especial caldo de cultivo, y cuando perciben que alguien trasciende por su obra cultural, enseguida le levantan una estatua en forma de homenaje y se convierte en una imagen icónica más.
Fue de esta manera, como me encontré en Dublín, entre sorbo y sorbo de sabrosa cerveza rubí negro, con la figura de cobre y metal de Phil Lynott.
Al ver su estauta enclavada en el centro económico, político y cultural de la capital irlandesa, me di cuenta que existen personas que durante su vida dejan más paisaje que otras.
Al acercarme y observarla poco a poco, me di cuenta también del milagro que puede representar el rocanrol, de cómo puede llegar a ser un maravilloso ejercicio de alquimia al transformar una novela de desheredados en un cuento de hadas, por lo menos en el plano profesional.
Desde niño Phil Lynott, voz carismática y fundadora de Thin Lizzy, tenía todas las papeletas para ser carne de cañón: criado en la periferia de un barrio obrero dublinés, ni siquiera tuvo la oportunidad de considerarse rama de arbusto humilde, pues era de origen bastardo. Su adolescencia tampoco fue un camino de rosas, agrietada por los insultos y las vejaciones de naturaleza racista por el oscuro color de su piel.
Sin embargo, a base de carisma, rebeldía y rocanrol pergeñó con el paso de los años una de las trayectorias musicales más relevantes de los 70, y por lo tanto de la historia del rock.
Muchos establecen su cima musical en el disco “Jailbreak”, mezcla de rock enérgico y sentido melódico, de música contundente barnizada con letras románticas, nostáslgicas e historias callejeras, que se instalan directamente en el corazón. “The Boys are Back in Town“, el tema homónimo “JailBreak”, “Running Back”, “Romeo and The Lonely girl”, “Warriors”, “Cowboy song”, deben sonar eternamente por su poesía urbana.
Thin Lizzy grabó este álbum en 1976, diez años después la vida personal de Phil Lynott se interrumpía para siempre a la edad de 35 años por el alcohol y las drogas.
Su estatua, en cambio, aguanta firme e irreductible en el centro de Dublín resistiendo los embates del tiempo, al igual que una torre se muestra inmutable a los empujones del viento.

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Categoria: Rock

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Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte en la altura del texto porque es un tamaño fijo para que se adapte bien la barra gris. Es muy importante que el texto quede siempre cuadrado con el cuadro azul.Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte ...