Los tiempos cambian

En construcción

Escrito por ialted el Dimecres, 31 de Gener del 2007 a las 12:37

Y este artículo que escribo supone el número 50. Y a lo tonto, a lo tonto, “Los Tiempos Cambian” ya acumula cinco meses de vida. Como se trata de una cifra redonda y especial, aprovecharé para contar un poco cómo se gestó todo este asunto.

Durante el pasado verano, mi jefe poco a poco me iba comentando la posibilidad de crear un blog musical. Un par de dudas, sin embargo, me asaltaban cada vez que surgía la conversación: por un lado, yo nunca había ejercido de periodista especializado, pues en mi corta pero intensa carrera he chupado calle como un loco detrás de esta o aquella noticia; por otro, mis conocimientos musicales se ceñían, mayoritariamente, al rocanrol.

Pero meditándolo, meditándolo, se me ocurrió una idea un tanto interesante que podría funcionar y que, de paso, disfrazara por encima mi ignorancia musical: abordar este mundo desde un punto de vista explícito, pero también de forma indirecta; es decir, no sólo hablar de discos, canciones, grupos, conciertos o tendencias, sino también describir todo lo que rodea, por ejemplo, a un aficionado de la música, aunque ésta, en algunas ocasiones, sólo sea una simple excusa para que sucedan otras cosas. Vamos, algo así como el efecto McGuffin de Hitchcock, pero trasladándolo a otra realidad.

De esta manera, en “Los Tiempos Cambian” hay críticas, artículos, reportajes, entrevistas, noticias musicales, pero también retratos de cómo un fan se acerca por primera vez a su héroe de toda la vida, aunque luego quede decepcionado; o cómo un coleccionista echa de menos el encanto de las viejas tiendas de discos; o, simplemente, cómo un chico y una chica se enamoran con una canción de fondo.

Y parece que la idea ha funcionado en parte, pues mi jefe, un periodista que entiende más esta profesión como participación que como imposición, no me ha tocado ni una sola coma en los 50 artículos que estrenamos hoy.

Y es que hay que aclarar que “Los Tiempos Cambian” no es un blog al uso; se trata de un espacio periodístico que está colgado en casi una decena de diarios digitales a lo largo y ancho de este país, y, por lo tanto, entiendo que no puede participar de muchas de las propuestas de otros blogeros. “Los Tiempos Cambian” escoge por un lado el abanico de posibilidades de los géneros periodísticos, y por otro se adueña de la filosofía blogera de Cuaderno de Bitácora: novelar un tanto tus andanzas personales con el fin de proyectar juicios sobre la actualidad, pasar del detalle a lo global con el fin de estructurar un artículo. Esto ya lo hacía Larra hace más de 200 años, pero se ve que hoy en día se ha puesto de moda en la realidad virtual.

Así que disculpadme si en alguna ocasión me he pasado con el barniz literario, si no he guardado la equidistancia o he perdido las formas, como dice mi amiga Marta, pero mi tiempo libre no da para más: al currar 8 horas diarias y estudiar una carrera, mis neuronas muchas veces están más cansadas que el chapista de Mazinger. En fin, este año me fusilarán todas las asignaturas en Filología Hispánica -desde aquí un saludo a mis profesores, que sé que algunos me leen-, pero, oye, qué bien lo pasamos en esta realidad cavernaria.

En cualquier caso, para acabar, me gustaría recordar la importancia que tienen este tipo de espacios, tal y como está planteado hoy en día el periodismo. Sólo hay que echar un vistazo a cualquier medio de comunicación, ya sea radio, prensa o televisión, para cerciorarse de que siempre opinan los mismos. De ahí el interés por contar las cosas de otra manera.

!50 artículos! Decía Camus que para que te salga uno redondo, primero hay que publicar 100 antes. A mí sólo me queda la mitad. Soy un articulista en construcción.Spike & Me

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Categoria: Sacando punta a la vida

Los Simpsons: 17 años de pasión por el rocanrol

Escrito por ialted el Dilluns, 29 de Gener del 2007 a las 11:19

CampaEsta semana comenzaremos nuestra andadura blogera con unas cuantas ráfagas de buen humor. Quitémosle hierro al asunto y vayamos al curro con una sonrisa plasmada en la boca, aunque nuestro equipo de fútbol haya sido vapuleado jugando en casa o nuestro compañero de trabajo se parezca cada día más al perro de Baskerville. Hablemos de la serie Los Simpsons y de sus 17 años en antena mostrando una auténtica pasión por el rocanrol.
Corrían finales de los 80 y la aparición de los canales autonómicos y privados supuso una doble alegría entre la chavalería: por un lado, la mayoría de los botones del mando a distancia por fin servían para algo; por otro, la nueva oferta televisiva motivó que los fines de semana no se pegase ni chapa, no se cogiese un libro ni de casualidad, y entre los religiosos practicantes se sustituyesen los sermones católicos por los rayos catódicos los domingos por la mañana.
Al contrario de lo que sucede ahora, la televisión por aquella época rezumaba espectáculo, buen gusto, entretenimiento… y todo ese manantial de nuevos programas y series, entre ellas Los Simpsons, protagonizaba las conversaciones en los ratos libres.
Era lo menos que podía suceder entre la generación del control remoto, algunos habíamos invertido más tiempo delante de la ambigüedad sexual de Epi y Blas o los traumas existenciales de Heidi que con nuestros propios padres.
Pero el tiempo pasó, los cuerpos se metamorfosearon, los rostros dejaron de ser angelicales y de las sobaquinas nacían tupidos matojos de pelos, sin embargo la mayoría de las neuronas parece que no maduraron lo suficiente, y algunos, ya en plena treintena, seguimos sintiendo fascinación por los dibujos animados. Concretamente por Los Simpsons, una serie que tiene más apego por las faltadas que Aquí Hay Tomate por la miseria humana.
Pero no hablaré en este artículo de los tópicos que siempre acompañan a los Simpsons. Ya sabéis, calificativos como irreverente, ácido o corrosivo…No seré tan sobado en esta ocasión. Hablaré de su auténtica pasión por el rocanrol durante los 17 años que tienen de vida.
El binomio “Simpsons & Rock” lo encontramos en la serie de una forma explícita o latente, ya sea en forma de capítulos enteros dedicados a este estilo musical, o mediante guiños más sutiles sólo apreciados por los más fanáticos de estilo musical.
Los ejemplos son numerosos: de esta manera, a Bart, por ejemplo, le apasiona el rock, y su primera experiencia en un concierto fue a través de los Spinal Tap; su padre, Homer, no se queda atrás, y famoso es aquel episodio “Homerpalooza“, en el que se iba de gira con este festival por medio Estados Unidos -”Hola, nosotros somos los Smashing Pumpkins”, le dice Billy Corgan a Homer; a lo que éste le responde: “Hola, yo soy Homer, machaco punkis”-. Y qué decir del personaje de Otto, el busero que dejó a su prometida en el altar por irse de fiesta con los Poison!
En cuanto a cameos rocanroleros, tenemos un puñado: los Aerosmith en el episodio de “El flameado de Moe”, los Who, Red Hot Chilli Peppers, U2, Rolling Stones, Beatles, Ramones…
Y yo me pregunto: ¿de dónde nace tanta pasión por el rocanrol? Pues muy sencillo, de su creador Matt Groening, un tipo original que en más de una ocasión ha confesado la influencia del humor de Frank Zappa en los guiones de su serie.
Ya veis, mientras otras realidades ningunean a este tipo de música, los Simpsons mantienen durante 17 años de vida esta combinación explosiva. La última novedad es que Los Simpsons van a dar el salto a la gran pantalla, espero que sigan con su particular homenaje.
Y ya os digo, episodios en los que se rinde tributo al Rock hay muy buenos, yo, particularmente, me quedo con aquel en que la familia Simpsons bajaba hacia las cavernas del infierno con las notas de los dioses AC/DC de fondo.
¿Si la serie la facturaran en España, qué música hubiesen elegido?

The simpsons go to hell
Simpsons - Walk this way
Los Simpsons - Campamento de Rock
The Ramones-Happy Birthday Mr.Burns

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Categoria: Televisión

La Ley de la Calle

Escrito por ialted el Divendres, 26 de Gener del 2007 a las 13:16

“Tío, esto es la ley de la calle”, subraya orgullosa una joven con pinta de mascachapas ante los micrófonos de un telediario. “No nos metemos con nadie, pero parece que tengamos que pedir permiso para entrar en nuestras calles”, apostilla con ganas de venganza un mequetrefe al que se le caen los mocos.
Para quien no se haya enterado, le pongo en antecedentes: “Recientemente el centro de Alcorcón se ha convertido en el escenario de dos enormes peleas en las que participaron cerca de 90 personas, con edades entre los 16 y los 24 años. La riña callejera terminó con 7 heridos, uno de ellos muy grave, y 9 detenidos”.
Creíamos que el lado chungo de las pandillas juveniles, si no estaba exterminado, por lo menos sí que había pasado de moda, pero por lo visto parece que todavía existen descerebrados que tienen la intención de revivir la parte más violenta de las viejas bandas.
Lo que quizás no sepanRumble estos incautos “Tonys Montanas” de pacotilla es que jugar a ser criminales no tiene nada de gracia, y si hace 30 ó 40 años todo ese rollo de las peleas con cadenas, navajas en ristre y tatuajes carcelarios no tenía sentido, ahora lo tiene menos. Y es que el nacimiento y asentamiento de las bandas juveniles se produjo allá por la década de los 60 y 70 del siglo pasado, a la par que la gran urbe, y su intención era marcar una especie de territorio urbano en una sociedad clasista muy muy hermética; pero trasladar hoy en día toda esa violencia por ver quién se queda con un trozo de cancha de baloncesto de barrio o una plaza de parking de supermercado es todavía peor.
Ya nos lo explicó a la perfección Francis Ford Coppola en la película “Rumble Fish”. “!Las bandas han muerto, cayeron en las redes de la droga!”, grita desengañado Matt Dillon tras cerciorarse de que seguir la estela criminal de “El Chico de la Moto” no tiene nada de romántico.
El maestro Coppola no tiene ni un pelo de tonto y en “Rumble Fish” nos hace ver que entender la calle como escenario de violencia sólo lleva al nihilismo y la autodestrucción.
La ley de la calle es otra cosa, “toretes” en potencia. Robert de Niro lo aclara en la excelente “Una historia del Bronx”: “Los tipos duros son los que se levantan cada mañana y resuelven sus problemas a través de su trabajo, no los que joden al prójimo”.
Por si hay todavía algún gangsterillo que no se haya enterado, le dejó con las palabras de Marty Scorsese, un cineasta que vivió todo eso en su juventud: “Como venía de la calle, sabía que se podía discutir hasta cierto punto. Pero al cabo de un rato, las palabras eran inútiles y empezaba la sangre. !Por desgracia esa misma costumbre se ha trasladado a la mayoría de los gobiernos del planeta!”.
En fin, no pretendo con este artículo explicar un problema sociológico, ni retratar a ninguna generación. Sólo apuntar que la violencia, si ha de existir, que sea en la ficción.

Rumble Fish movie trailer (1983)

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Categoria: Sacando punta a la vida

Más literatura y menos Prozac

Escrito por ialted el Dimecres, 24 de Gener del 2007 a las 12:00

Will Ferrell

La imaginación…Aaaaahhhh, la imaginación…Bendita perra caprichosa la imaginación. Aparece cuando menos te lo esperas y no cuando más la necesitas. Hay veces que se posa en tu cerebro y ahí se queda un buen rato, sin que nadie la haya invitado; otras, en cambio, la reclamas, la suplicas, pero te abandona como una caca seca en un paraje desértico a 50 grados centígrados.

Aaaahhhh, la imaginación…Estos días, entre el estrés y la tensión de los exámenes, la estoy echando mucho de menos. Voy de aquí para allá, buscándola, preguntándome en voz alta: ¿Por qué me habrá abandonado el arte de inventar? ¿Dónde están esas fabulosas ideas que estructurarán mi próximo artículo? ¿Qué será de los miles y miles de seguidores de este blog cultural que mañana no tendrán la ocasión de leer algo original, imaginativo y entretenido?

Entre soliloquio y soliloquio, encontré una respuesta a mis dudas en forma de cita, estaba firmada por el señor Larra. Decía: “Cuando a nuestra pobre imaginación no se le ocurra nada satisfactorio, robaremos donde podamos nuestros materiales, íntegros o mutilados, traducidos, arreglados o refundidos, pues más vale divertir al público con cosas ajenas que aburrir con las propias”.

Vamos, en pocas palabras, hablando mal y pronto, si tu mollera está más seca que un martini a la hora de parir una idea, no te preocupes, fusila sin miedo pero con gracia las de los demás.

Y, en fin, esto es lo que pensaron los guionistas de la película “Más extraño que la ficción”, actualmente en la cartelera. Mientras abordaban la historia, vieron que la cosa no avanzaba y saquearon sin pudor uno de los pasajes de la novela “Niebla” de Unamuno. Ya me imagino la conversación:

-!Oye Pepe, que no se me ocurre nada! !Que ya está todo inventado!

-Bueno, tranquilízate Manolo, que ya plagiaremos la tralla mental de algún literato y aquí paz, y allí gloria.

Y es que esa idea de fundir literatura, realidad y ficción que propone la película ya la puso en práctica hace más de cien años el crack de Don Miguel. Toda esa fantasía de construir una trama argumental basada en un encuentro entre un “ente ficticio” y su creador literario, la borda Unamuno en aquel pasaje de “Niebla” en el que el protagonista y el escritor se enzarzan dramáticamente en una conversación de antología.

Aunque claro, en “Más extraño que la ficción” no busquéis nada de drama, pues para eso está filmada en Hollywood y hay que colgarle un “Happy end”, no sea que se resquebraje la factoría de los sueños.

Pero bueno, a pesar de todo, hay una parte de la película cuya lectura sí que me parece auténtica, original e inteligente. Cuando el protagonista ficticio comienza a escuchar la voz en off de su narrador, creyendo que sufre esquizofrenia, acude a un psiquiatra rápidamente. Tras contarle el problema, éste le responde:

-Usted no necesita un médico, sino un experto en Teoría de la Literatura.

De lo que podríamos extraer que más vale atiborrarse de excelente Literatura que de cientos y cientos de dosis de Prozac, más vale vivir la vida y sus problemas que acudir a cualquier chamán de pacotilla y que te sople 50 euros por cita. 

Y hasta aquí este artículo sobre lo original y la copia, sobre la ficción y la realidad, sobre la verdad y la mentira, que por supuesto ha sido escrito tomando prestadas algunas ideas de periodistas más interesantes que yo. Eso sí, con mis propias palabras y con mucha más gracia que ellos.

Trailer "Más extraño que la ficción"

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Categoria: Cine

¿Bogart o House?

Escrito por ialted el Dilluns, 22 de Gener del 2007 a las 12:46

BogartEn la gran pantalla proyectaba una imagen de tipo duro, con una pose de supuesta insolencia que tanto cautiva al gran público. En la intimidad, sin embargo, Humphrey Bogart era un verdadero sentimental que se gastaba detalles de loco romántico.

Algunos censuran que como actor fuese frío, hermético, parco en emociones, con ese eterno aire de desdén propio de los antihéroes, que tanto copia hoy en día el protagonista de House, pero en realidad los personajes de Bogey eran verdaderos tímidos, que con un solo gesto mostraban su poso de bonanza y el gran corazón que hervía en su interior.

La semana pasada se cumplieron 50 años de la muerte y desaparición de Bogart, y la gente se sigue preguntando: ¿Por qué cae tan bien y su mito sigue vivo?

Sin duda, porque Humphrey Bogart fue un feo con encanto. El tío era un taponcete, un antimetrosexual -como se dice ahora-, un tipo desairado, con un tajo en el rostro recuerdo de la II Guerra Mundial, pero siempre se las ingeniaba para rodearse de criaturas adorables, de bellas presencias que podían sucumbir en cualquier momento a sus extraños encantos. Es decir, seducía por su carisma interior.House

El ejemplo más claro fue Lauren Bacall. Ambos eran totalmente diferentes, como el fuego y el hielo, pero el amor fue instantáneo, casándose 11 días después de que el actor consiguiese el divorcio de su anterior esposa.

El enlace no duró mucho tiempo, pues un cáncer se llevó a Bogey por delante, pero dicen que sólo durante esos 11 años fue realmente feliz.

Creo que House a su lado es una mala copia.

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Categoria: Cine

Fago, un crimen a sangre fría

Escrito por ialted el Divendres, 19 de Gener del 2007 a las 14:20

EFEEl crimen de Fago, un diminuto y encantador pueblo de Huesca, es tan retorcido, impactante y enigmático que parece extraído de una historia ficticia de la literatura. Por la sucesión de los hechos y su irracionalidad casi más inverosímil que verosímil.

Para quien no conozca mucho lo sucedido, le adelanto una breve descripción del suceso sacada de un diario:

“El alcalde de Fago, Miguel Grima, fue asesinado el sábado pasado con cuatro impactos de postas en el pecho. Grima regresaba de una reunión política de la comarca, la última vez que se le vio vivo fue a las 22 horas de la noche del viernes; su cuerpo fue encontrado sin vida sobre las dos y media de la tarde tirado en un barranco. La víctima había tenido enfrentamientos en este pueblo asociados a asuntos de caza y de empadronamiento”.

Estos primeros y escasos datos nos llevan a interpretar que la historia del crimen de Fago encajaría a la perfección en los códigos de una novela negra. Sin embargo, adentrándonos un poco más en la noticia, descubriendo poco a poco los detalles escabrosos del asesinato llegamos a la conclusión de que estamos ante una novela negra chunga, muy chunga, que nos dibuja el lado más monstruoso del ser humano; un relato policíaco que podríamos estructurar narrativamente a través de tres ingredientes: Venganza, poder y misterio.

-Una venganza calculada:

“A Miguel Grima le tendieron una trampa, el asesino o asesinos le colocaron un obstáculo de piedras en la carretera para obligar al alcalde a detener su coche. Allí mismo lo habrían matado, como si estuviesen esperando al acecho de una presa humana.”

A la emboscada, habría que sumar la forma en que llevaron a cabo el crimen:

“La Guardia Civil ha confirmado que el asesino/s utilizó una escopeta de cazar jabalíes y los tiros que recibió en el pecho eran de posta, una munición prohibida para cazar”.

Es decir, parece que el asesino está dejando su santo y seña a través de la munición utilizada, como si quisiera remarcar, dejar claro, cuáles fueron algunos de los posibles motivos del crimen.  

-La búsqueda de poder:

“Durante 12 años de alcaldía, Grima peleó porque no se urbanizase un núcleo de 21 habitantes, para conservar su aspecto tradicional. Además tuvo problemas por el tema de empadronamiento, al solicitar el perfil sicológico de cada persona que quisiese residir en Fago”.

A las posibles rencillas por la prohibición de temas de caza, descubrimos que el alcalde posiblemente denegaba la llegada de nuevos habitantes para que el sufragio no se decantase en favor de otro partido político diferente al suyo. Además se da la circunstancia de que cualquiera de los 20 habitantes que quedan puede convertirse en el futuro alcalde del municipio, tras la muerte de Miguel Grima, lo que convierte en sospechosos a todos los habitantes del pueblo. La Guardia Civil afirma que estos días están yendo a declarar de forma escrupulosa.

-El misterio del lugar del crimen:

Este mimbre de la historia iría un tanto diluido con el de la búsqueda y consecución del poder.

“Fago es una especie de perla ecológica, de sucursal del paraíso, flanqueada por enormes, silenciosas y majestuosas sierras de frondosa vegetación que cautivaría al más escéptico”.

Sin duda, el misterio, la virginidad y el encanto de este paraje lo convierten en un caramelo muy apetitoso para levantar un fructífero negocio inmobiliario o turismo rural.

Como soy de los que entienden la vida a través de numerosos flashbacks literarios o cinematográficos, me hago la siguiente pregunta: ¿cuál de nuestros héroes detectivescos preferidos sería el indicado para semejante entuerto fatal?Mapa

Desde luego por las características de la historia y del paisaje en que se enmarca, todo me hace pensar que este podría ser un caso para el Pepe Carvalho de “El Balneario”.

Una cosa sí es segura, el asesino siempre suele ser el que proyecta socialmente la vida más normal.

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Categoria: Sacando punta a la vida

Directo al Infierno

Escrito por ialted el Dimecres, 17 de Gener del 2007 a las 12:33

Infierno

La música celestial estará representada por piezas clásicas, en el purgatorio sonarán cantos gregorianos y el Infierno se armará a base de melodías rock.

Resulta que un compositor italiano, Monseñor Marco Frisina, proyecta montar en El Vaticano una ópera no tradicional sobre “La Divina Comedia” de Dante Alighieri y ambientará los escenarios en que se divide el viaje de ultratumba que propone la obra -cielo, purgatorio e Infierno- con tres estilos musicales totalmente diferentes.

Monseñor Marco Frisina se explica: “La elección del rocanrol para dar un ambiente a la guarida del Infierno no era un juicio de valor, más bien una cuestión musical, lo utilicé por sus tonos violentos y rebeldes que ayudan a crear una atmósfera infernal”.

Desde luego, a priori, la elección del rocanrol para dar vida a una obra literaria tan selecta como “La Divina Comedia” me parece divertida, atípica y antológica. El rocanrol, ya sea por sus malas maneras o por sus notas discordantes, no tiene la aceptación del gran público, y que un tipo como Monseñor Frisina lo elija es un detalle valiente y atrevido, sin tratarlo como un vestigio del pasado.

En cuanto a lo del juicio de valor, pues, hombre, Monseñor, sobra la justificación. Nuestra fama nos precede, y si ya en la vida terrenal los rocanroleros nos movemos entre los perdedores, después de muertos estaremos encantados de seguir haciendo el mal. Vamos, que nos lo seguiremos pasando en grande en el Infierno.

Por otra parte, nunca pensé que rocanrol y “Divina Comedia”, dos conceptos aparentemente antagónicos, se pudiesen manifestar en un mismo escenario. Para quien no haya leído la obra de Dante Alighieri le diré que se trata de una de las novelas más importantes de la historia literaria. Todo un tocho sí, pero son precisamente este tipo de libros en forma de reto los que más tarde te marcan y, por lo tanto, a los que acudes mentalmente sin proponértelo.

Juicios filológicos al margen, pues no soy ningún erudito, yo creo que “La Divina Comedia” tuvo mucho de rocanrolera. Cuando se publicó, allá por el medievo, causó un impacto brutal entre una sociedad anquilosada. A Dante Alighieri, en un acto trasgresor y polémico, no se le ocurrió otra cosa que meter en el Infierno, entre otros muchos personajes, a todos sus enemigos contemporáneos, un abanico de rufianes compuesto por políticos, nobles, artistas y parte del clero, incluido un par de Papas, como representantes de la avaricia más patente.

Si algo tenía Alighieri era imaginación por un tubo. Siguiendo con su fantástica idea, si yo tuviera que confeccionar un particular Infierno no lo haría tan inhóspito. Lo llenaría de pecadores, de eso no hay duda, pero tampoco voy a ser tan tonto de querer cruzarme diariamente con Hitler, Franco o Pinochet.AC/DC

Una velada perfecta en mi Infierno delicioso sería la siguiente: me iría de copas con Peckinpah y Buckowski, invitaría a cenar a Marylin Monroe, y si la rubia me da calabazas, llamaría a Frank Zappa, Jimmy Hendrix y Bon Scott y montaría un concierto de rocanrol. ¿Alguien se apunta? 

AC/DC Highway to Hell

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Categoria: ¿Algo que leer?

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