Los tiempos cambian

Lo que más me gusta es rascarme los sobacos

Escrito por ialted el Dimarts, 27 de Febrer del 2007 a las 12:13

SusoOs explicaré un poco el funcionamiento interior de este blog periodístico. Todo resulta muy sencillo y de andar por casa. Mirad, como apenas dispongo de tiempo, de medios ando muy justito y de pasta no tengo un duro, la única manera decente de sacar adelante “Los Tiempos Cambian” es ir tirando de amiguetes talentosos y con solvencia. Es como si en mis ratos libres trabajase en una redacción virtual e imaginaria que utiliza el Messenger como bisagra interlocutora para comunicarse.

Un ejemplo. Cuando no se me ocurre nada y mi cerebro está más seco que una mojama a la hora de parir ideas, contacto vía chat con mi compañero Tur de Valencia y le digo:

-Tío, ¿a quién podría entrevistar? ¿Te parece bien Fito Cabrales?

-Uff, ese anda ya por las nubes, mejor a gente más terrenal, como Quique González.

-Bueno, este jueves vienen Los Suaves a la Nave 8 de Alicante, a ver si tengo suerte y me hago con su cantante Yosi.

Otro ejemplo. Cuando tengo entre manos un perfil interesante como el de hoy, chateo con mi amigo Suso y le pregunto si quiere currarse una ilustración que dé mayor fuerza al texto. El otro día se lo propuse de la sigueinte manera:

-Estoy escribiendo algo sobre Bukowski, ¿te gustaría marcarte un retratillo de los tuyos?

Y ahí lo tenéis, en la cima de este artículo en cascada. A mí me gusta mucho, y estoy seguro de que el lector lo agradecerá, mucho más que si coloco un triste flashazo del citado escritor sacado de Google. Y es que Suso, un autodidacta en medio de un mercado laboral plagado de gente con Másters del Universo que luego no saben aplicar ningún conocimiento, ha elaborado esta ilustración casi de forma artesanal, sin photoshops ni ciberprogramas palanganeros.

Mientras iba dándole pistas sobre la ilustración que me interesaba, comencé a recordar, casi sin proponérmelo, la época y las formas en que descubrí a Bukowski. La primera instantánea que me vino a la cabeza data de cuando estudiaba (¿?) periodismo: durante aquellos años iba con un grupo de colegas que no pertenecía precisamente a la “intelligentzia” de la Facultad, más bien todo lo contrario. Era frecuente vernos con cualquier novela de Bukowski bajo el brazo con tal de provocar a algún erudito que nos acusase de consumir literatura barata. La cosa al final siempre acababa igual: en una disputa literaria que no llevaba a ningún puerto y en la que yo hacía más bulto que otra cosa, pues de cada idea que exponía no me enteraba de la misa la mitad.

Unos cuantos años después, cientos de lecturas y numerosas experiencias personales y profesionales más tarde, no sé cómo lo he hecho, pero me doy cuenta de que mi vida ha dado un giro de 360º y de nuevo estoy situado en el mismo sitio. Es decir, tras todo este tiempo, de nuevo me encuentro en el lado oscuro del periodismo, de nuevo algún intelectual a la violeta me intenta censurar por defender a Bukowski y de nuevo mi adicción por este escritor aficionado al realismo sucio sigue intacta. Otra vez las circunstancias se repiten, lo que me lleva a pensar, tal y como en una ocasión me confesó Ferran Torrent, que todo este rollo vital tiene mucho de cíclico.

Bueno, eso sí, una cosa ha cambiado, y bastante: por fin sé de lo que hablo cuando me involucro en un debate literario.

Pues ahora afirmo con rotundidad que la literatura de este hombre no tenía nada de barata. Que su estilo fuese llano y sencillo, al margen de todo adorno, no equivale a que su prosa no esconda chicha poética. Conozco cientos de literatos de prosa simple que te hacen reflexionar y también a un montón de escritores complejos que al final no dicen nada. Es precisamente a este juego a lo que le gustaba jugar a Bukowski, a que todo pareciese normalito y mundano, y cuando menos te lo esperases te soltase una imagen literaria más impactante que una bofetada con la mano abierta. “El silencio suena como una campana muda”, decía él; “Toma ya”, digo yo. En esa definición hermosa, concisa y original hay más literatura que en casi toda la generación Beat.

También se dice que Bukowski era un escritor borde con una prosa impertinente que molestaba a más de un sector de la sociedad. Pero, amigo, estamos hablando de algo tan serio como la literatura, si usted quiere alegría y felicidad métase a vender pisos en una agencia inmobiliaria. Esto no es un juego de principiantes que se dedican palabritas entre sí, aquí se transmiten ideas y pensamientos trascendentales para ver quién tiene o no razón.

Otro eslógan que cuelga sobre él es que era un escritor alcohólico, dando a entender que su enganche a litros y litros de vino era más un estímulo que un yugo a la hora de formarse en la escritura. Si algún día os entra el gusanillo de ser escritor sólo hay una fórmula: leer/escribir, leer/escribir, leer/escribir….Bukowski lo consiguió a los 48 años de edad.

“Lo que más me gusta es rascarme los sobacos” es un libro de conversaciones entre este escritor maldito y Fernanda Pivano, una periodista a la que dieron palos intelectuales la izquierda y la derecha sólo por no posicionarse en ninguno de los lados. Sin duda, dos personajes anticonvencionales, que yo pagaría por conocer.

Charles Bukowski (dinosauria, we)
El mito bukowskiano de Apostrophes

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Categoria: ¿Algo que leer?

Quien canta el último, canta mejor

Escrito por ialted el Diumenge, 25 de Febrer del 2007 a las 13:48

rDecía Fito Cabrales acerca de cómo conoció a Jorge Drexler: “Estábamos todos tomando chupitos y él con su café, charlando, y va y nos dice ‘os dejo con vuestros colores que yo me voy con mis blancos y negros’. Bueno, es que cada vez que habla o mira algo parece que está componiendo. Es uno de esos tíos que puede hacer una buena letra de cualquier situación normal”. Pues esto es más o menos lo que sucedió ayer tarde en la entrevista que mantuve con el cantautor uruguayo, antes de su actuación en la Universidad de Alicante: un artista muy inteligente, que con cada cosa que te dice te derrumba fronteras, con respuestas que te aportan muchas lecturas, que en un momento determinado puedes utilizar.

Pregunta: Ha expuesto en la presentación de este acto que, antes de dedicarse a la canción, estudió medicina. Puede parecerle una pregunta idiota, pero ¿cómo ve la salud de la actual música popular que las radiofórmulas se empeñan en difundir? Parece que la gente sólo escuche eternamente un mismo tipo de canción.

Respuesta: Creo que existe una especie de mentira de que los músicos pop latinos somos los más divertidos del planeta. Creo que no ayudamos a nadie, ni a nosotros mismos, creyéndonos la historia de que somos los más divertidos de la fiesta. Yo no me identifico con eso, creo que sucede mucho en la música en castellano, no así en el pop ingles.

P: El cantante Rubén Blades, en cambio, opina que ese perfil de cantante latino de música ligera, tipo Ricky Martin o David Bisbal, que proyecta una imagen de “Viva la Fiesta”, puede ser positivo y eliminar prejuicios con respecto a la comunidad latina en el mundo anglosajón, en donde siempre se le asocia a la delincuencia.

R: Mira, a mí no me gustan los estereotipos en general. Es verdad que es mucho más fácil abrirse camino con un estereotipo claro, diáfano, en un mundo dominado por los medios de comunicación, aunque ese estereotipo, al final, esté equivocado… pero dejémoslo ahí. La ambigüedad, en el buen sentido de la palabra, es más complicado en este mercado musical. Creo que ese estereotipo particular latino no nos ayuda a los cantantes; es decir, esa obligación de ser el cantante más alegre de todos, y, por extensión, que las radiofórmulas sólo quieran sacar en antena el single más divertido del disco, y que parezca que somos los últimos que queremos irnos de la fiesta, no creo que sea bueno a la larga. Que dicho sea de paso, lo estamos estimulando nosotros mismos, pues nos encanta que nos vean como los más simpáticos…Vamos a ver, hay algo muy bonito en lo lúdico de la música latina, que quizás sea más iberoamericano que latino, pero digamos que ese aspecto lúdico no se queda en Ricky Martin, sino que es más amplio, y va desde Celia Cruz, maravillosa, a toda la música caribeña. Pero no seamos tan cerrados, y al referirnos a lo latino fijémonos también en toda la paleta de posibilidades: desde Fernando Pessoa a…por ejemplo, los directores de cine mexicanos que hoy en día triunfan en los Óscars, como Cuarón, Del Toro o Iñarritu. Ellos no obedecen a ese estereotipo y ahí están triunfando. De lo que podemos concluir que el cine aventaja a la música latina a la hora de eliminar prejuicios. Lo digo como un ejercicio de autocrítica. Nos hemos tragado la píldora de ser los más divertidos, y eso tiene un precio.

P: Hablando de la importancia del mensaje de las canciones. Por ejemplo, su canción “La milonga del moro judío” del disco “Eco” en 2004 parece que esté de especial relevancia en la actualidad, con todo el tema del juicio del 11-M. Dice la canción: “No hay un bando ganador, no hay nada más que dolor”. ¿Usted comparte esta apreciación?

R: Sí, esta canción fue elaborada por un consejo de Sabina, con estribillo de Chicho Sánchez Ferlosio. Sabina me desafió a escribir el resto de las estrofas en décimas. Mira, es verdad que no hay ningún bando ganador ni perdedor, ni ellos ni nosotros, pero esa canción en concreto relata el conflicto judío-palestino, un conflicto que nunca se resuelve por la violencia. Pero sí es verdad que tras los atentados del 11-M, esa canción, que salió un poco antes, comenzó a sonar en las radios, quizás porque era un momento muy especial. La verdad es que la respuesta de la gente, tras todo aquello, fue muy coherente. Un auténtico ejercicio de civismo el de la sociedad española, sin ningún brote inmediato de xenofobia. Y eso dice mucho de este país. Mira, eso llega a pasar a principios del siglo XX, y hubiese acabado todo en algo más trágico. Ahí tenemos ejemplos como lo que sucedió con el juicio de Dreyfuss en Francia, condenaron al general judío y acabó todo en una cadena de atentados antisemitas…La sociedad española sigue muy abierta y te hablo como inmigrante.

P: Ya que habla de la tolerancia en este país, si seguimos observando la letra de esa canción, el famoso estribillo “Soy un moro judío que vive entre cristianos”, parece representar las tres culturas que fraguaron a España.

R: Tienes razón, yo creo que ese estribillo, como he dicho antes, sólo puede ser escrito por un español, en este caso por Chicho. Mira, a cualquier ciudad que vayas, en mayor o menor medida, te encuentras esas tres culturas, esas tres religiones…Pero yo lo interpreto como algo más abstracto, es decir se trata de ponerse en el lugar del otro, de un acto de empatía, de…

P: Comprensión.

R: Sí, de pasión compartida. Yo soy esto, pero también lo otro. Porque de lo que se trata es de compartir el dolor de los demás. El despistar la identidad, la ortodoxia, el pensamiento absolutista, en el que todos creen tener a Dios de su lado. En ese interludio fue escrita esa canción, pues pasaban por un delirio egocéntrico, ahora también, de que cada pueblo, país o región se creía portador del prototipo de hombres, y veían al resto de la humanidad como seudohombres. Por eso en esta canción la duda me parece un ejercicio ético, una maestra de la que aprender.

P: Y en todo ese estrépito en que se ha convertido su carrera, después de la consecución del Óscar por la canción “Al otro lado del río”, ¿cómo se lleva pasar de salas pequeñas al volcán que supone una ceremonia como los Óscar?

R: Nunca había visto antes la ceremonia, y después de aquello tampoco la he vuelto a ver. Ni siquiera conocía muy bien la categoría en la que fui mencionado. Es algo muy ajeno a mi mundo. Entiendo el respeto y soy muy consciente del prestigio que conlleva en el mundo del cine, pero yo no creo que vea la ceremonia de este año, pues además no tengo televisor. Si estás en el cine entiendo que tenga importancia, pero no en la canción.

P: Yo valoro aquella acción que se marcó en la ceremonia de 2005, en la que cantó un trozo de “Al otro lado del río” cuando recogió el Óscar porque los organizadores le censuraron cantar sobre el escenario. ¿Quien canta el último, canta mejor?

R: (Risas) Sí, hubo un poquito de eso. En un principio no lo admití, pero sí que había un poco de venganza al salir a cantar en aquellas circunstancias. Nunca se me ocurrió que fuese a ganar, pero sí que aquel gesto me liberó. Me di de frente contra un muro de fundamentalismo mediático, donde no conocía las reglas y me sentía perdido. Por un lado, una Academia que vota tu voz, tu canción, además en un idioma que no tiene que ver con el inglés, y luego un señor, productor de un programa de televisión, que decide de una manera fundamentalista que tienen que cantar caras conocidas. Como soy muy malo para los discursos, me salió del corazón cantar, y me saqué una espinita.

P: Supongo que al subir ese escalafón en popularidad, le habrán intentado convertir en un crooner de música latina.

R: No, nunca. Mira tengo la misma presión que cuando vendí trescientos discos con mi primer trabajo. He trabajado con multinacionales que, como siempre he sido un pésimo vendedor de mi producto, pues al final me dejan hacer lo que quiera, y ahora, después de 8 discos, tengo la piel demasiado dura para que interfieran. Creo más en la división de tareas. El último trabajo “12 segundos en la oscuridad” es un buen ejemplo, un disco con una portada azul, con un título muy largo, difícil de memorizar, que comienza con el sonido de un faro, con unos productores uruguayos de música electrónica, con una grafía, una fotógrafa que se tiró tres noches para sacar la instantánea de la portada, con unas colaboraciones de otros artistas a los que apenas se les oye…Todo es responsabilidad mía, tanto los errores como los aciertos.

P: Una última curiosidad. ¿Dónde guarda físicamente el Óscar?

R: Como he viajado mucho, y me he mudado de aquí para allá, digamos que se encuentra en un cajón envuelto en una toalla dentro de una caja de zapatos…Tengo que buscarle todavía lugar. No le he puesto ni la plaquita que te mandan por correo…Creo que debería ser más respetuoso con algo que me ha dado mucho laboralmente.

Jorge Drexler - Mi guitarra y Vos

 

Jorge Drexler - Milonga del moro judío

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Categoria: Pop, Entrevistas

Aerosmith en mi corazón (Parte 2. Final)

Escrito por ialted el Dijous, 22 de Febrer del 2007 a las 12:06

pAlgunos de mis amigos, a los que aprecio un montón, me reprochan que cómo, hoy en día, con los tiempos que corren, me sigue gustando un grupo constituido por tipos sesentones de labios colagenados.

Cada vez que surge el debate sobre Aerosmith, apenas entro al trapo y lo único que alego es que me gustan por simple capricho. Pero en el fondo miento y, siendo indulgente, me consta que muchas veces hablan por ignorancia.

Y es que, amigos, es cierto que los Aerosmith proyectan en sus letras y canciones un fin lúdico y festivo -no olvidemos que esto es rocanrol-, pero, por otra parte, para ser justos, considero también que muchos de sus gestos musicales y extramusicales han hecho más por los derechos civiles que los izquierdosos de salón que tanto florecen espontáneamente. Pues, ¿cómo debemos interpretar la decisión de remezclar su canción “Walk this Way” con los raperos RUN DMC a mediados de los ochenta, en una época plagada de enormes problemas raciales en Norteamérica y en la que el Rap comenzaba a estar mal visto sólo por ser música elaborada, originariamente, por gente de color? ¿o es que no es la canción “Janie´s got a gun” un manifiesto contra los abusos infantiles y también un mensaje implícito a favor de la liberación de la mujer? ¿Acaso los Aerosmith no son conocidos por numerosas actuaciones benéficas para centros de mujeres maltratadas o por ser portavoces de campañas de concienciación social como “Rock the Vote”?

Como dice su cantante Steven Tyler: “El rock es un ritmo con el que puedes joder, pero también se trata de decir “que te den!”.

Si nos adentramos exclusivamente en el terreno musical, creo que Aerosmith fueron, son y serán grandes. Particularmente, en mi imaginario musical, hay épocas, en los que los sitúo por encima de los Rolling Stones, aunque su legado musical aparezca en prensa infinitamente menos que el de la banda británica.

Si entendemos el rocanrol como blues acelerado hay que decir que Aerosmith es un grupo con un control innato sobre el lenguaje blues, que lo interpreta a la perfección, lo traspasa y llega a crear algo distinto y personal.

Y si nos centramos en su repercusión, pues sólo hay que remarcar que su música, que une las raíces blueseras de los 60 y el hedonismo de los 70, asfaltó el camino de bandas posteriores como Ratt, Motley Crüe, Guns´N´Roses o los Black Crowes. Por no hablar de su tremendo guitarrista Joe Perry, con una presencia en el escenario realmente arrolladora.u

Escuchad el disco Pump y lo comprenderéis, concretamente la canción F.I.N.E.

En cuanto a que son unos sesentones…pues en este caso os contestará el bocazas de Tyler: “A los 60 años quiero ser una orquesta de fiestas que viaje en una nave espacial para cantar Walk This Way en el cielo”.

Run-D.M.C. - Walk This Way
Aerosmith - Janies got a gun
Aerosmith-Crazy

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Categoria: Rock

Duro con el fuerte y tacto con el débil

Escrito por ialted el Diumenge, 18 de Febrer del 2007 a las 15:20

sDigo yo que habrá que seguir democratizando este blog y, por extensión, el falso e hipócrita mercado musical que padecemos hoy en día.
Periodísticamente hablando, sólo se me ocurre una forma: darle la voz a los que nunca la tienen, es decir, darle relevancia a los músicos que apenas disponen de publicidad o cuya logística promocional es complicado que compita con la de las multinacionales.
Quizás vaya un tanto a contracorriente, pero si los medios generalistas optan por rellenar sus secciones de cultura con David Bisbal o David De María, en “Los Tiempos Cambian” se dará cobertura periodística a artistas cuyo único “desliz” ha sido enfrascarse en proyectos musicales con un estilo diferente al estándar, a pesar de que, en la mayoría de las ocasiones, tengan mucho que decir.
Y a mi modo de ver, dentro de la música popular -que no es otra cosa que la música que escucha la gente en la calle- hay dos estilos que son continuamente marginados -sobre todo en España- en el negocio musical: uno es el Rock y el otro el Hip Hop. De rocanrol os hablo a menudo en el blog, por ello el artículo de hoy lo destinaré a un grupo de Hip Hop, concretamente a SFDK.
Aquí ya han aparecido -con bastante presencia- Nach, Violadores del Verso y La Excepción, por lo que con el artículo de SFDK (Siempre Fuertes de Konciencia), digamos que queda retratada la flor y nata de la escena del Hip Hop nacional.
Como yo no tengo ni idea de Rap, le he consultado a mi hermano, que es un Hip Hopero de pro. Tras conocer esto, alguno seguro que piensa: “!Vaya familia, qué contradicción, un hermano rockero y otro rapero!”. Desde aquí le respondo: “Sí, se trata de una familia muy especial, con muchísimas diferencias, pero ahí seguimos, mirando hacia el futuro”.
Y según me cuenta mi hermano, SFDK triunfan por tener un estilo singular, quizás una de las propuestas con más personalidad de la escena. SFDK, formado por Zatu a los micrófonos y Acción Sánchez a los platos, se caracterizan por un Rap variado, buen gusto musical y dureza en las rimas.
Se podría decir que su música, sus ritmos, han pasado, con el paso del tiempo y los discos, de un estilo hardcore a sonidos más suaves, acercándose, incluso, a ritmos del Soul (El Niño Güey) o al Reagge (Esta canción va dedicada…). Sin embargo, en el disco propuesto aquí “2005” -antes grabaron “Siempre Fuertes”, “Desde los chiqueros” y “2001, odisea en el lodo”- todavía mantienen el uso del scratch como rasgo distintivo marca de la casa, un scratch casi siempre pensado para complementar las letras de Zatu, un Mc con un vacile al rimar que ya quisieran muchos poetas.
En el apartado de sus letras decir que siguen flotando como una mariposa y picando como una abeja. En “2005” de SFDK hay mucha bilis contada con gracia, mucha mala baba camuflada con deje sevillano, mucho dardo envenenado lanzado hacia otros grupos, hacia el propio mundo del Hip Hop, los medios de comunicación o contra el esnobismo que impera a menudo entre una parte de la sociedad, como el tema Diana Fácil. Los SFDK utilizan para esto la guasa, el vacile, que en más de una ocasión te hace soltar una buena carcajada -en “No eres feo ni ná” se salen-. En esto se emparentan con el grupo sevillano O´Funkillo.
Con “2001, odisea en el lodo” colocó 15.000 copias, “2005” fue puesto número 3 en la lista Afyve, y en estos momentos están preparando su último larga duración.
Mientras esperamos impacientes, os dejo con el video de “El Niño Güey”, una mezcla de realidad y animación que resulta muy ingeniosa y atractiva.

sfdk - el niño guey

Un artículo escrito por Ignacio y Jorge Alted Orts 

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Categoria: Hip Hop

Las mujeres al poder

Escrito por ialted el Dijous, 15 de Febrer del 2007 a las 10:48

D

¿Quién dijo que las mujeres no rockean?

Puede ser que en los comienzos del rocanrol, allá por mediados del siglo pasado, hubiese escasos grupos liderados o formados íntegramente por mujeres, pero hoy en día el asunto está mucho más democratizado y cada vez aparece con más fuerza la figura capital de la mujer a la hora de empuñar una guitarra eléctrica.

Desde luego, el ejemplo que hemos puesto hoy así lo confirma: The Donnas, un grupo californiano que rockea más que cualquier banda seudoalternativa que en los conciertos se dedica a mirarse el ombligo todo el rato.

Y es que el rocanrol, o por lo menos el fin con el que nació, no es más que eso: Blues acelerado. Canciones compuestas por pegada/estribillo, pegada/estribillo, pegada/estribillo…Como veis al final todo resulta mucho más sencillo de lo que parece.

Y a esto es a lo que se dedica The Donnas, a crear canciones en donde la fuerza de la guitarra prima por encima de los demás instrumentos, en donde la melodía se caracteriza por ser pegadiza y en donde las letras, festivas y faltonas, no dejan títere con cabeza, teniendo en muchas ocasiones a los hombres en el punto de mira temático.

Para eso han tenido grandes maestros: Kiss, de los que versionean “Strutter” o “Speedin´Back to Me”, Motley Crüe, de los que han tomado prestado “Too fast for love”, las L7, Runaways, Alice Cooper, al que homenajean con la cover “School´s Out”, o Judast Priest y su “Living after Midnight”.

En cualquier caso, si hay dos bandas que han dejado una huella indeleble en The Donnas esas han sido AC/DC y Ramones. Por ejemplo, en el disco que os recomendamos hoy, “Turn 21″, hay guitarras “made in” AC/DC por todos sitios. Buenos ejemplos son “40 Boys in 40 Nights” o “Are you gonna move it for me”. Del legado ramoniano tenemos “Driving thru my heart”.c

Yo os dejo, para quien no las conozcáis, con los vídeos de “40 Boys in 40 nights” -40 tíos en 40 noches- y “Who Invited you” -que podríamos traducir como “Te invité a ti, pero no a tu amiga”-. Se puede decir más alto, pero no más claro. Más chulas que un ocho. The Donnas.

Por favor, poned el volumen todo lo alto que podáis.

The Donnas - 40 Boys in 40 Nights
The Donnas - Who Invited You
The Donnas - Take It Off

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Categoria: Rock

Slash las prefiere rubias

Escrito por ialted el Dimecres, 14 de Febrer del 2007 a las 20:35

Parece que nuestro amigo Slash, mítico guitarrista del grupo Guns´N´Roses, prefiere las rubias a la hora de hacer colaboraciones. Ahora con Paulina Rubio, hace unos años con Marta Sánchez. Se le podrá acusar de muchas cosas, pero el tío no es tonto precisamente. A ver qué os parece. 

Nada Puede Cambiarme - Paulina Rubio Con Slash
Marta Sanchez Feat Slash Guns and Roses Moja Mi Corazon

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Categoria: Pop

Pearl Jam

Escrito por ialted el Dilluns, 12 de Febrer del 2007 a las 12:06

PJDicen de los escépticos que son gente algo tocada, desgastada moralmente, individuos en el pasado idealistas que abrazaron con fuerza alguna causa perdida, pero que por el estrépito del fracaso pusieron de nuevo los pies en el suelo.

De una manera parecida me enfrento yo al nuevo disco de Pearl Jam, algo desencantado y descreído ante las excelentes críticas que está recibiendo. Y digo esto porque durante muchos años fui un fan acérrimo de esta banda de Seattle; esa combinación de fuerza vocal y giros imprevisibles en las guitarras supusieron para mí, durante la adolescencia, algo más que una pasión. Quien verdaderamente me conoce sabe que digo la verdad y que no exagero ni un ápice con respecto a mi pasada relación estrecha con Pearl Jam. Toda esa épica y mesianismo que encontraba en la voz de Eddie Vedder, líder y cantante, no me la proporcionaba ningún otro grupo. Tal era el seguimiento, que en mi discoteca todavía guardo, como vestigios del pasado, todo tipo de discos, rarezas, recopilatorios, maxis sacados en mercados nada convencionales, directos piratas, pósters, entradas de conciertos -como el de Barcelona en 1997-, alguna que otra camiseta…la particular parafernalia que acompañaba a esta formación durante aquella época, dominada por el movimiento Grunge, un estilo musical que fue más escaparate que otra cosa.

Pero fue llegar a su quinto disco “Yield” y notar como si se les agotase toda fuente compositiva. En “Yield” -antes habían sacado “Ten”, “Versus”, “Vitalogy” y “No Code”- a mi modo de entender sólo se salvaba una canción: el tema “Flying”, muy al estilo de los riffs revisados a lo Led Zeppelllin que tanto entusiasmaron a sus segruidores desde el inicio. Pero el resto de “Yiled” se caía por sí solo por su monotonía.

Y en esas estamos con su último disco, que ha tomado el nombre de la banda, “Pearl Jam”, como si quisiesen rendirse un tributo después de 15 años de carrera. Y después de las primeras escuchas, lo sitúo entre la indiferencia de “Binaural” y “Riot Act”, discos que, finalmente, decidí colocar en una tienda de segunda mano.

Para mí, el disco “Pearl Jam”, se encuentra en las antípodas de aquella fuerza y emotividad de los cuatro primeros trabajos. Digamos que hasta la quinta canción, “Marker in The Sand”-un tema que ejemplifica el motivo por el que esta banda fue grande: por esos medios tiempos “in crescendo” en los que la voz de Vedder se dejaba guiar por la estela de las guitarras-, no me enteré de que estaban sonando en el equipo. Pues ¿dónde se han dejado toda la épica de “Even Flow”, “Oceans”, “Jeremy”, “Alive”, “Daughter”, “Rearvimirror”, “Go”, “Not for you”, “Better Man”, “Corduroy”, “Hail Hail”, “Off he Goes”, “Red Mosquito”, “Flying”…?

Me da la sensación de que la voz de Vedder aparece, incluso, algo reprimida. Quizás sea algo particular, pero cuando me enfrento a vocalistas como Vedder o Cris Cornell quiero que su chorro de voz se aleje de la planicie y me llegue directamente al tímpano, que sus registros huracanados me estampen metafóricamente contra la pared.M

Es verdad que la parte compositiva parece haber mejorado con respecto a “Binaural” o “Riot Act”, pero del disco “Pearl Jam” sólo salvaría los temas tranquilos, esas baladas en las que la voz de Vedder parece balancearse como una cuna al ritmo de una nana. En cualquier caso, para este tipo de composiciones me quedo con las del “No Code”. Por ejemplo, con “Arround The Bend”.

Pearl Jam - Worldwide Suicide
Even Flow - Pearl Jam
Oceans - Pearl Jam

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Categoria: Rock

Autor

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