Los tiempos cambian

La salsa del rock

Escrito por ialted el Dilluns, 30 de Abril del 2007 a las 15:32

Epiphone de WyldePodía haber sido la primera edición de cualquier disco mítico, como por ejemplo el Sgt. Pepper´s de Los Beatles, cuya adquisición equivaldría a la consecución de un incunable en el terreno literario. Podía haber sido la indumentaria o la prenda emblemática de alguna leyenda del rock, como el traje centelleante y estrellado que Elvis utilizaba para sus conciertos en Hawai y Las Vegas, sin duda su etapa más decadente, pero también la más interesante por lo grotesca que resultó. Podía haber sido un autógrafo que valiese su peso en oro, una entrada de un concierto clave del siglo pasado, las baquetas de algún batería memorable, un micrófono, o, incluso, las maracas que sonaban en el “Simpathy for the devil” de los Rolling Stones…Pero no, la pieza de culto que acaparó todas las miradas y las pujas más altas en la última subasta de la prestigiosa casa de Cristie´s, el objeto estrella que sumó más libras esterlinas, fue una guitarra eléctrica, concretamente la que el andrógino Marc Bolan lucía en sus actuaciones con T-Rex.

Como vemos, pueden pasar los años y las décadas, las modas y las tendencias pasajeras, pueden lobotomizarnos con inaguantable reaggeton discotequero, o la actual dictadura de la canción ligera puede ningunear musicalmente a este instrumento, sin embargo los coleccionistas musicales y los amantes incondicionales del rock siempre seguiremos hechizados e hipnotizados por la presencia majestuosa, como la de una mujer, o el sonido estridente que desprende una guitarra eléctrica.Fender

Es escuchar este instrumento en algún sitio o situación y en seguida salir el chiquillo que todos llevamos dentro. Ya sea en un pub, en una tienda cuando ocasionalmente estoy comprando, a través de la radio de mi coche o en la intimidad de mi aseo, que cuando oigo el solo agudo de una guitarra en seguida me pongo a improvisar ridículos concursos de “Air Guitar”.

Tipos y estilos de guitarra hay un porrón, cada una con su sonido marca de la casa: está la Gibson, la Les Paul, la Flying…La que se lleva los mejores piropos suele ser la Fender Stratocaster.  Viene a ser algo así como la Harley Davidson de las guitarras: no es la más cool, ni siquiera está bien hecha, con esa madera tan chunga y de mala calidad, pero fíjate tú que en esos fallos reside su encanto y originalidad, gracias a esas imperfecciones patentó hace más de 40 años un sonido auténtico y particular, sin igual, como el motor de una Harley.



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Categoria: Rock

Música y humor: The Blues Brothers

Escrito por ialted el Divendres, 27 de Abril del 2007 a las 15:00

BB

No entiendo por qué la gente le tiene tanta manía al negro; desde luego es mi color favorito y en absoluto lo asocio a lo apagado o aburrido.

El negro es el color de la fusión entre el whisky y la coca-cola, cubatas que me pimplo los fines de semana, que cuando van cargados de refrescantes hielos provocan un tintineo equivalente al sonido de la felicidad; negra es la oscuridad de la noche, sin duda el horario del día en el que suceden las cosas más excitantes y divertidas de la vida; negra también es la estética y filosofía de los Black Sabbath en los setenta, con el fin de distanciarse ideológicamente del colorido movimiento hippy de la década de los sesenta. Por supuesto, negras y negros son el 95% de las camisetas y pantalones vaqueros que tengo en mi armario, que estilizan mi figura y doman mis michelines irreductibles, lo cual me relaja y me introduce en una creciente sensación de bienestar.

Los primeros que pusieron de moda el negro en la vestimenta fueron, en cambio, los Blues Brothers, una pareja actoral que utilizaba como herramienta de trabajo el humor y la música negra.

Como el perro y el gato

Al enfrentarnos a su biografía, nos damos cuenta de que los Blues Brothers utilizaban el socorrido recurso del contrapunto humortístico. Dan Aykroyd era el tipo alto y rígido, de cara circunspecta y escasos gestos, parco en palabras que sólo hablaba cuando debía sentar cátedra; John Belushi en cambio era rechoncho y parlanchín, un torbellino de muecas, sonidos guturales y ademanes excéntricos, muchos de ellos geniales y desternillantes, que otorgaban un toque de improvisación y chispa al espectáculo.

Al parecer en su vida privada eran igual de diferentes. Dicen las malas lenguas que Aykroyd era tan soso en su intimidad como en sus números e interpretaciones, mientras Belushi llegó a confundir realidad y ficción y trasladó todos sus desmanes y excesos actorales al camerino, convirtiendo cada noche en una orgía lisérgica y sexual, un carrusel de juergas que acabó trágicamente pagando a la edad de 33 años.

Dan Aykroyd & John Belushi siempre juntos, siempre inseparables, pero quién sabe si también a la gresca, buscándose las cosquillas o haciéndose la vida imposible eternamente, debido a su disparidad de pensamientos y a su forma antitética de actuar.

Muerto de risa

Por diversión, por emoción, por riesgo, el ciclo vital de Belushi fue más interesante que el de Aykroyd, y no por el dato luctuoso de vive rápido y muere joven, sino por los continuos repuntes de su carrera profesional: alternó enormes triunfos televisivos, como el Saturday Night Live, y cinematográficos, como aquellas comedias disparatadas de universitarios locos, con sonados fracasos, como cuando se introdujo en el terreno del drama.

Y es que Belushi era una gran actor cómico. Sirva como ejemplo la inigualable imitación que le brindó a Joe Cocker en su cara, un catálogo de muecas y gestos mongólicos acompañado de un chorro de voz soulera que dejó al cantante británico sin aliento.

Como en España vamos un poco a rebufo en todo, el nombre y la figura de John Belushi ha quedado muy olvidada, y aquí es más conocido su hermano James, un actor de segunda fila aficionado a empalagosas películas para todos los públicos. Aunque en el fondo se sepa que James era para los Belushi lo que Tony Scott para Ridley Scott: el hermano tonto de la familia. 


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Categoria: Soul, Televisión, Cine

Muertos de risa

Escrito por ialted el Dijous, 26 de Abril del 2007 a las 18:35

Como anticipo al artículo de mañana, os dejo con la brillante imitación que John Belushi le hizo a Joe Cocker en los años 70, todo un catálogo cómico de exageradas y acertadas muecas y de extraños ademanes que el cantante de pelo azafranado y voz rota hacía cuando cantaba en directo.



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Categoria: Televisión

Huérfano de vida literaria

Escrito por ialted el Dimecres, 25 de Abril del 2007 a las 11:33

Viveros

Los jardines de Viveros, con esas amplias avenidas peatonales de hierba y arena, pasan por ser uno de los espacios céntricos más agradables y provechosos de la ciudad de Valencia. Era muy liberador pasear por ellos cuando anualmente acogían la celebrada Feria del Libro, y más de una tarde gasté entera merodeando entre pintorescas casetas cargadas de todo tipo de literatura: de la de estreno o segunda mano, general o especializada, de la que se vende a montones o nace y muere directamente en la categoría de marginal.

Como en la época universitaria apenas disponía de dinero, era costumbre adquirir un solo ejemplar, después de mucho mirar, y destinar el resto del tiempo a observar o acariciar las tapas gastadas y las hojas amarillentas, casi apergaminadas, de algún libro viejo con aspecto de incunable. Ese olor y ese tacto también eran pura literatura.

En aquellos jardines de Viveros valencianos había mucho trajín. Por un lado, por fin los ratones de librerías y bibliotecas salían de sus madrigueras y ventilaban sus sesudas neuras una vez al año en medio de tanta rosa de variado color y tanto árbol de exótica frondosidad. Por otro, los profesionales de la literatura -tanto los genuinos, como los impostores- se daban cita con sus lectores y aguardaban estoicos en los puestos de los libros la petición de algún autógrafo, hiciese frío, lluvia o estuviesen achicharrados por el calor.

En varias novelas negras de Vázquez Montalbán y Ferran Torrent tengo estampadas sus brillantes firmas de escritores consagrados gracias a esos jardines de Viveros literaturizados.

Allí también me encontré en una ocasión con mi referente en periodismo literario. Con su eterna planta de boa erguida, estaba presentando un compendio de artículos seleccionados que yo había leído anteriormente en prensa. En una breve conversación, me soltó una frase a la que vengo dando vueltas durante muchos años:

-Escribir una novela es como tener tu primer hijo.

Debido a mi ingenuidad juvenil, en un principio asociaba esta comparación a la tarea física que una madre ejercita con su niño: es decir, a lavarlo, a peinarlo, a vestirlo y luego pasearlo; pero con el paso del tiempo y las lecturas, he comprendido que la escritura de una novela, como sucede con un niño, tiene más que ver con lo emocional que con lo material. Una novela es como un hijo espiritual en el que tienes que descargar todos tus conocimientos vitales y literarios, y que encima te salga bien. Y eso no es moco de pavo.

El pasado sábado fui recordando estas vivencias mientras me acercaba a la Feria del Libro de mi ciudad. En el Paseo de Soto de Alicante habían cuatro puestos impersonales mal colocados, sólo con el objetivo de cumplir con la papeleta. Los recorrí en 15 minutos contados. !En realidad era un oxímoron!: una Feria del Libro sin literatos ni vida literaria.

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Categoria: Sacando punta a la vida

Más cine crítico por favor

Escrito por ialted el Dilluns, 23 de Abril del 2007 a las 10:59

“Más cine, por favor”, decía la famosa canción de Luis Eduarde Aute; a lo que yo apostillaría: “Más cine, por favor, pero del de denuncia social, de ese que inyecta dosis de realismo crítico a tanta sociedad enmascarada tras la comodidad”.

Tras años de landismo celtibérico, de destape moral y despelote mental, de comedietas urbanas que a lo máximo que llegan es a un costumbrismo melodramático, el cine español parece seguir viviendo en un particular limbo y muy poca gente opta por mostrar en sus películas, sin concesiones ni “happy ends”, el otro lado tapado de la sociedad del bienestar.

El cine de denuncia, ese turmix que va desde “Mi nombre es Joe” a “The Van”, ha tenido tan poca presencia en el proyector patrio, que la opinión de los directores españoles sobre los padecimientos de la clase obrera en los últimos 30 años, si la ha habido, ha pasado tan triste y desapercibida como una lágrima en un día de lluvia.

Es verdad que hace unos años hubo un atisbo, un tímido intento de Fernando León de Aranoa por encumbrar el cine de contenido social en lo más alto de las carteleras con la película “Los lunes al sol”, pero a este director parece que también le ha ganado el pulso el empalagoso legado melodramático español, en el que tiene mucha culpa Pedro Almodóvar. Véase por ejemplo “Princesas”. 

Y es que para películas duras y críticas, pero a la vez realistas y nada sensibleras, las de Ken Loach y Costa Gavras, dos auténticos ojos perforadores del cine, que no han tenido que recurrir a la lágrima fácil y al pañuelo lleno de mocos para conseguir que el espectador se emocione y se identifique con el sector más débil de la sociedad.

Por lo tanto, basta ya de tanto melodrama superficial de Almodóvar, de tanta censura comercial en los guiones por parte de los productores, de tanto ostracismo artístico hacia la gente que quiere contar algo distinto, basta ya de tanta precariedad en el cine y en otros ámbitos profesionales. Y ya puestos, basta ya de tanto sueldo miserable, de tantas condiciones laborables lamentables, de tanto enchufismo y nepotismo, que al final consiguen que eches todo por la borda y te domestiquen.

Pero como todo esto que acabo de decir no es más que una utopía a corto y medio plazo, como dijo aquél, habrá que mostrarle nuestra ira al Sol.

El viento que agita la cebada

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Categoria: Cine

Una de cantantes

Escrito por ialted el Divendres, 20 de Abril del 2007 a las 14:30

Joe CockerLos hay de voz gruesa y matices de barítono; hay quien posee unos agudos al más puro estilo Ian Gillian, mientras otros optan por un registro vocal rasgado, que a medida que avanza la canción parece que se va a quebrar en cualquier momento, aunque en el fondo tenga todo más que controlado; los hay incluso que en sus cuerdas vocales albergan toda esta paleta de posibilidades y utilizan su voz con un dominio asombroso.

El mundo de los cantantes es tan friki y especializado como el que más, por este motivo fascina tanto a los aficionados a la música. La figura del cantante es trascendental para la presentación y el desarrollo de un buen grupo. Para quien no esté del todo metido en el ajo, le contaré que al margen de fundir su chorro de voz con la parte instrumental del resto de músicos, el cantante debe sustentar la imagen que el grupo quiere proyectar encima de un escenario. Los cantantes han de ser showmans, extrovertidos, peña que agita el cotarro, resultando muchas veces más un relaciones públicas que un músico en sí. Quizás por ello sean los primeros en encamarse con los/las groupis una vez finalizado el concierto…

Pero más allá de esas frivolidades, hay que reconocer que los cantantes son los portadores de un instrumento único e intransferible, personal e innato: la voz. Por esta razón a la hora de confeccionar un grupo es primordial la selección de un buen cantante, de otro modo el resultado final siempre se quedará algo cojo, o mejor dicho afónico.

Eso sí, al margen de que su voz se adecue a un estilo u otro, de si es autodidacta o ha ido ganando enteros a lo largo de su carrera a través de clases de canto, lo único que no le puede faltar a un buen cantante de rock, soul, blues, pop, country…es corazón a la hora de interpretar una canción. Sin emoción, sin alma, o lo que es lo mismo con aburrimiento, sirva como ejemplo Radiohead, no hay nada real; si no cantas con el corazón nadie te va a creer. Un cantante sin feeling es como un bar de rock sin chicas: mejor te quedas en tu casa.

Yo os dejo con varios estilos de cantante: el primero es el mito de Ian Gillian, pionero en introducir unos tonos agudos interminables en esto del rock; el segundo es Eddie Vedder, que junto a Cris Cornell está en ese catálogo de voces huracanadas que tanto gustan al personal; el tercero es el que más me chifla, se trata de Joe Cocker, un gran ejemplo de voz negra con cara blanca, siguiendo la estela de leyendas del soul como Aretha Franklin; el último es el cantante de Avenged Sevenfold, uno de los grandes descubrimientos del Metal en los últimos años, un cantante que recoge en sus cuerdas vocales infinitas posibilidades.

A ver cuál os gusta más.

Deep Purple - Child in Time LIVE
Pearl Jam-Even Flow
Joe Cocker-Woodstock 1969 With a Little help from my friends
Avenged Sevenfold - Beast And The Harlot

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Categoria: Soul, Pop, Rock

!!Más madera!!

Escrito por ialted el Dijous, 19 de Abril del 2007 a las 19:43

El otro día buscando un vídeo del temazo “Stay with me” de los Faces me encontré con esta joya musical en formato jam. Se trata del guitarrista de los Faces Ron Wood -actualmente en las filas de los Rolling Stones- y de Slash, que tampoco necesita presentación. Como estoy de buen rollo últimamente también os dejo con la “adaptación” del “Stay with me” a través del ”Quédate a dormir” de M-Clan, en una de las escasas canciones dignas del grupo murciano, antaño rockero con obras maestras como “Un buen momento” o “Coliseum”, pero que hoy en día han perdido todo el gas que se les pronosticaba…Claro que por esa época todavía estaba el tremendo guitarrista Santi Campillo.

RONNIE WOOD & SLASH - Stay With Me
MClan - Quedate a dormir

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Categoria: Rock

Autor

Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte en la altura del texto porque es un tamaño fijo para que se adapte bien la barra gris. Es muy importante que el texto quede siempre cuadrado con el cuadro azul.Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte ...