Los tiempos cambian

Muertos de risa

Escrito por ialted el Dijous, 26 de Abril del 2007 a las 18:35

Como anticipo al artículo de mañana, os dejo con la brillante imitación que John Belushi le hizo a Joe Cocker en los años 70, todo un catálogo cómico de exageradas y acertadas muecas y de extraños ademanes que el cantante de pelo azafranado y voz rota hacía cuando cantaba en directo.



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Categoria: Televisión

Una de cantantes

Escrito por ialted el Divendres, 20 de Abril del 2007 a las 14:30

Joe CockerLos hay de voz gruesa y matices de barítono; hay quien posee unos agudos al más puro estilo Ian Gillian, mientras otros optan por un registro vocal rasgado, que a medida que avanza la canción parece que se va a quebrar en cualquier momento, aunque en el fondo tenga todo más que controlado; los hay incluso que en sus cuerdas vocales albergan toda esta paleta de posibilidades y utilizan su voz con un dominio asombroso.

El mundo de los cantantes es tan friki y especializado como el que más, por este motivo fascina tanto a los aficionados a la música. La figura del cantante es trascendental para la presentación y el desarrollo de un buen grupo. Para quien no esté del todo metido en el ajo, le contaré que al margen de fundir su chorro de voz con la parte instrumental del resto de músicos, el cantante debe sustentar la imagen que el grupo quiere proyectar encima de un escenario. Los cantantes han de ser showmans, extrovertidos, peña que agita el cotarro, resultando muchas veces más un relaciones públicas que un músico en sí. Quizás por ello sean los primeros en encamarse con los/las groupis una vez finalizado el concierto…

Pero más allá de esas frivolidades, hay que reconocer que los cantantes son los portadores de un instrumento único e intransferible, personal e innato: la voz. Por esta razón a la hora de confeccionar un grupo es primordial la selección de un buen cantante, de otro modo el resultado final siempre se quedará algo cojo, o mejor dicho afónico.

Eso sí, al margen de que su voz se adecue a un estilo u otro, de si es autodidacta o ha ido ganando enteros a lo largo de su carrera a través de clases de canto, lo único que no le puede faltar a un buen cantante de rock, soul, blues, pop, country…es corazón a la hora de interpretar una canción. Sin emoción, sin alma, o lo que es lo mismo con aburrimiento, sirva como ejemplo Radiohead, no hay nada real; si no cantas con el corazón nadie te va a creer. Un cantante sin feeling es como un bar de rock sin chicas: mejor te quedas en tu casa.

Yo os dejo con varios estilos de cantante: el primero es el mito de Ian Gillian, pionero en introducir unos tonos agudos interminables en esto del rock; el segundo es Eddie Vedder, que junto a Cris Cornell está en ese catálogo de voces huracanadas que tanto gustan al personal; el tercero es el que más me chifla, se trata de Joe Cocker, un gran ejemplo de voz negra con cara blanca, siguiendo la estela de leyendas del soul como Aretha Franklin; el último es el cantante de Avenged Sevenfold, uno de los grandes descubrimientos del Metal en los últimos años, un cantante que recoge en sus cuerdas vocales infinitas posibilidades.

A ver cuál os gusta más.

Deep Purple - Child in Time LIVE
Pearl Jam-Even Flow
Joe Cocker-Woodstock 1969 With a Little help from my friends
Avenged Sevenfold - Beast And The Harlot

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Categoria: Soul, Pop, Rock

!!Más madera!!

Escrito por ialted el Dijous, 19 de Abril del 2007 a las 19:43

El otro día buscando un vídeo del temazo “Stay with me” de los Faces me encontré con esta joya musical en formato jam. Se trata del guitarrista de los Faces Ron Wood -actualmente en las filas de los Rolling Stones- y de Slash, que tampoco necesita presentación. Como estoy de buen rollo últimamente también os dejo con la “adaptación” del “Stay with me” a través del ”Quédate a dormir” de M-Clan, en una de las escasas canciones dignas del grupo murciano, antaño rockero con obras maestras como “Un buen momento” o “Coliseum”, pero que hoy en día han perdido todo el gas que se les pronosticaba…Claro que por esa época todavía estaba el tremendo guitarrista Santi Campillo.

RONNIE WOOD & SLASH - Stay With Me
MClan - Quedate a dormir

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Categoria: Rock

La versión camorrera de Rod Stewart

Escrito por ialted el Dimecres, 18 de Abril del 2007 a las 11:19

RodEn su tierra natal, Inglaterra, repartía mamporros y navajazos por doquier con el fin de birlar la pasta y las joyas ajenas del personal; aquí, en España, se encontraba de retiro obligado -más que nada porque le buscaba la pasma británica- y se divertía ganándose la vida con covers de Rod Stewart en los pubs y garitos de la costa levantina.

El otro día, rastreando la prensa, me encontré con la noticia de Will David J., un hijo de la Gran Bretaña reclamado por la policía de su país por un asalto con violencia en una vivienda, y detenido en la localidad de Orihuela tras ser identificado como el líder de una banda que versioneaba canciones de Rod Stewart.

Sin duda, la historia de William David J., trufada de violencia, juergas y rocanrol, me llamó poderosamente la atención y me dejó un tanto alucinado por ese último detalle: sus preferencias musicales. Que este tipo rindiese tributo con su banda de rock al cantante sexagenario de pelo cardado y voz rasgada denota buen gusto y un estilo que poco o nada tiene que ver con su afición macarra de pegar palizas para hacerse con el dinero de los demás.

En mi opinión, a priori, esta versión camorrera de Rod Stewart tiene más criterio musical que muchos de los pseudo-críticos que padecemos en este país, que tratan a la música tan mal y con el mismo respeto con que David J. “acariciaba” a sus víctimas.

Perdonadme la maldad, pero soy de los que piensan que si la historia se hubiese desarrollado al revés, ahora estaríamos hablando de un español detenido en Londres por un robo por “alunizaje” con una furgoneta cargada de CD´s de Los del Río…Y no sé qué tiene más delito.

En cualquier caso, volviendo al tema de David J., hay un montón de preguntas que asaltan mi cabeza. Por ejemplo: ¿Su devoción por Rod Stewart se limitaba sólo al ámbito musical o por el contrario también compartía debilidades por las rubias ligeras de cascos y exceso de tetamen? ¿Salía al escenario maqueado igual que su ídolo o tan sólo se parecía a él imitando su voz rota pero cálida a la vez? Y sobre todo: ¿Qué versiones se curraba para los espectáculos? ¿Se decantaría por la carrera extraordinaria de Rod Stewart al mando de los Faces o más bien por su carrera en solitario también brillante e interesante, aunque algo más comercial?

Desde luego no lo tenía nada fácil para elegir el repertorio. En una solución salomónica, si por mi fuera, seleccionaría para la primera parte de los directos los crudos y bravíos sonidos del legado de los Faces de Rod Stewart y Ron Wood, un puñado de excelentes canciones de rock´n´roll, honky tonk, hard rock y blues. Por supuesto, uno de los temas elegidos sería “Stay with me”, del “A nod´s as good as a wink…to a blind horse”, un disco con unas transiciones modélicas de hammond y guitarra que tanto calaron en grupos posteriores como Black Crowes, Diamond Dogs o Quireboys.

La segunda parte del espectáculo la destinaría a su carrera en solitario. Ya sabéis, covers de “Hot legs“, “Sailing” y “Maggie May”, temas más tranquilos pero con un punto de ternura marca de la casa.

Para los bises me guardaría el lado más funky y discotequero de Rod, y animaría a la gente a que se pegase unos bailoteos con canciones como “Da ya think I´m sexy?”, del disco “Blondes have more fun”.

Sí amigos, seguro que el mangui de David J. no lo tenía nada fácil. Rod Stewart es demasiado grande.

The Faces- Stay With Me (Live)
Rod Stewart and The Faces. Maggie May
Da Ya Think I’m Sexy - Rod Stewart (HQ Audio)

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Categoria: Rock

La soledad del corredor de fondo

Escrito por ialted el Dilluns, 16 de Abril del 2007 a las 14:32

ChinaComo habréis podido comprobar con la lectura progresiva de mis artículos sobre cine, música o literatura, siento predilección por los personajes cuyas biografías son llevadas al límite. Frente a los creadores eruditos, cerebritos sin alma, políticamente correctos, pero cuya obra resulta más fría que un bloque de hielo, yo prefiero la gente que arriesga, con una visión febril de las cosas, peña algo errante en sus vidas e irregular en sus proyectos profesionales, pero que cuando cogen una buena ola creativa pueden llegar a alcanzar cotas de genialidad.

En esta categoría de supervivientes sitúo por descontado a Roman Polanski, un creador rebelde e intuitivo, que ha sabido sobreponerse a una vida marcada por la tragedia, un cineasta que las ha pasado canutas tanto por los obstáculos que le ha impuesto la industria cinematográfica como por los acontecimientos desgraciados de su lado personal, pero que al mantenerse a flote a pesar de todo se ha convertido en una auténtica leyenda, esas personas que ya están por encima del bien y el mal.

Polanski -o la soledad del corredor de fondo- ha sobrevivido a los nazis, a muertes macabras como las de sus padres o la de su mujer Sharon Tate a manos del loco de Charles Manson, al veto imperialista de los Estados Unidos, además de a numerosas historias apócrifas -a cual más satánica- que le han atribuido sin venir a cuento.

Quizás todos estos movidones han propiciado que su carrera cinematográfica esté salpicada de altibajos, pero cuando Polanski retoma su pulso firme de cirujano crea películas de un calado artístico e intelectual asombroso: el último ejemplo fue “El Pianista”.

Polanski, como buen apátrida educado bajo el revisionismo francés, ha tocado también de forma magistral el cine negro, pero de una manera diferente al originario norteamericano. China2Así en “Chinatown” -aquí es donde quería ir a llegar- la figura protagonista del detective es más humana de lo habitual: si le pegan una paliza se desploma de verdad, si ve la deliciosa silueta de una mujer, queda totalmente embelesado, si es víctima de una emboscada, está más que acojonado.

La trama de “Chinatown”, con una carga de denuncia explícita, tampoco tiene nada que ver con los tópicos del cine negro que se hizo hasta la fecha: nada de robo de joyas o esclarecimiento de un crimen; el personaje de Jack Nicholson debe desmantelar a una red mafiosa un tanto difusa que desea mercantilizar el bien energético más relevante de los dos últimos siglos: el agua. Desde luego un tema que tiene enorme actualidad.

“Chinatown” es una película de esas en las que tienes que estar permanentemente atento, no sea que se te escape algo. A mí hay dos escenas que siempre me dejan fascinado: cuando Jack Nicholson se las ingenia para robar unos documentos en la oficina de Energía y Agua; y el truco de los relojes que utiliza para mantener controlados a sus sospechosos.

Cine con mayúsculas.

Chinatown - Trailer

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Categoria: Cine

Demasiado rockeros para el rocanrol

Escrito por ialted el Divendres, 13 de Abril del 2007 a las 10:31

GB66Tiene su morbo poder entrar en la intimidad de los músicos. En mi condición de periodista, experimento esta emoción cuando recorro la trastienda de los escenarios en cualquier concierto de rock, y, entre bambalinas y camerinos, observo minuciosamente todo lo que se cuece en el lado tapado que el público nunca ve.

Otra forma de entrar en su privacidad es cuando algún grupo me invita a presenciar “in situ” el proceso de creación de un disco. Con el paso de las horas, te das cuenta de que un estudio de grabación equivale a un laboratorio experimental, en donde cada detalle está estudiado al máximo para que el resultado final tenga absoluta garantía antes de llegar a las estanterías de las tiendas de música. 

En mi último viaje a Madrid, tuve de nuevo este privilegio, viendo paso a paso cómo los Gang Bang 66, la banda que representé durante dos años y medio de mi vida, dan forma a su segundo larga duración; y quién sabe si el último, pues este proyecto, al fin y al cabo, no deja de ser un órdago que le han echado al podrido negocio musical para comprobar si finalmente se profesionalizan.GB66

Y es que esto de decantarse hoy en día por el rock es mucho más complicado de lo que la gente piensa. Optar por este estilo musical, casi marginal en España, supone en el noventa y cinco por ciento de los casos una interminable cuesta arriba. Es apostar nueve mil euros por el rojo, a sabiendas de que tu futuro será irreversiblemente negro…La censura de las radiofórmulas convencionales, la ignominiosa dictadura de las multinacionales, la incompetencia o ignorancia de la mayoría de los críticos musicales y la connivencia de los grupos que practican la canción ligera motivan que cualquier intento íntegro e independiente por difundir rocanrol en este país sea como pegarle patadas a una pared. Algo frustrante y agotador, que si no tienes la cabeza bien amueblada puede llegar a calarte en tu vida personal.

Por eso entenderéis mi identificación emocional hacia bandas como Gang Bang 66, pues cada movimiento que realizan, por pequeño que sea, siempre será un esfuerzo titánico. Saben que lo tienen todo en contra, pero se dan una nueva oportunidad. Son auténticos Quijotes del siglo XXI… Este sentimiento épico y desesperado yo lo asocio a la famosa película “Grupo Salvaje” de Sam Peckinpah, concretamente a esa escena en la que William Holden grita a sus muchachos:

-!Lo que hemos comenzado juntos, debemos acabarlo igual!

Por esto, y porque sé que van a morir con las botas puestas, como dirían en los westerns de antaño, interpreto desde un punto de vista piadoso y condescendiente algunas de las barbaridades que hacen o se les ocurren. Y llego a comprenderles cuando critican de forma vehemente a los que se dedican a practicar rock de mentirijillas. Por ejemplo, en una ocasión, Lockio, el bajista de Gang Bang 66, comenzó a pisotear con el coche uno de los discos de Indras, mientras sonaba la canción “Iron Man” de Black Sabbath por los altavoces. Recuerdo que bramaba:

-!!Pero cómo pueden decir que versioneaban a Led Zeppellin y Lynyrd Skynyrd, pero si parecen El Canto del Loco!! GB66

A pesar de la faltada, a mí se me dibuja una pequeña sonrisa diabólica en la cara, pero entiendo lo que quieren denunciar. Y lo acepto por una simple razón: su relación hacia la música y el negocio que la representa siempre será la de un amor no correspondido…

Gang Bang 66 son jóvenes, orgullosos, pero de un orgullo tan desmedido que al final resulta inofensivo.

Demasiado rockeros para el rock… actual.

Iron Man - Black Sabbath

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Categoria: Sacando punta a la vida, Rock

Música y drogas

Escrito por ialted el Dimarts, 10 de Abril del 2007 a las 20:41

BirdForest Whitaker, ese actor con un ojo a media asta y esqueleto desproporcionado, dio vida, en uno de sus mejores papeles, al mito musical del Jazz Charlie Parker en la película “Bird”, dirigida por el maestro Cilnt Eastwood a finales de los ochenta.

Durante dos horas y cuarenta minutos de metraje, sin concesiones, sin una gota de melodrama, somos testigos en “Bird” del tortuoso camino yonkarra que padece Charlie Parker durante buena parte de sus 37 años, edad a la que falleció, a pesar de que el médico, cuando le encontró fiambre tras una sobredosis de heroína, le confundió con una persona de 60 años.

Hay una escena en “Bird” en la que se resume toda la tragedia drogodependiente de Parker, un talento natural que pudo evadirse a través de la música del sistema racista que le iba a condenar a trabajos de baja categoría. En la escena, un joven seguidor de este maestro del jazz comienza a meterse un chute de caballo para emular las costumbres de su ídolo, creyendo erróneamente que había que tener un hábito drogata que pudiera tumbar a un toro para tocar como Parker. Pero el inventor del ritmo Be-Bop le pega un sopapo a su acólito y le dice:

-!!Pero qué coño haces!!!Yo soy Charlie Parker a pesar de las drogas, no gracias a ellas…

La verdad es que es un bulo común entre la gente profana al mundo musical pensar que los artistas, ya sean de jazz, blues, rock, punk, hip hop, tocan de manera extraordinaria porque van cargados de droga hasta las cejas, pues es famosa esa leyenda que reza que es mejor meterse coca, caballo, maría o anfetas para componer o crear. Pero eso es mentira. Estos mitos musicales como Charlie Parker no tocaban de forma magistral por la droga, sino que necesitaban un estímulo externo para enfrentarse al público con normalidad, sin las depresiones que sufrían en su intimidad. Es decir, Charlie Parker no tocaba mejor por la heroína, sino que tocaba bien porque no se sentía mareado tras su dosis de placer artificial. En realidad era un enfermo.

Este debate se puede trasladar a cualquier manifestación o expresión artística, ya sea literatura, cine o pintura. Nadie ha demostrado que con la droga se cree mejor; bien es cierto que puede desatar la caja de Pandora de las desinhibiciones, o quizás pruebes experimentos artísticos que de otro modo no te atreverías, pero por otro lado si estás demasiado colocado no lo lograrás y te derrumbarás…

The Death of Charlie Parker

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Categoria: Cine

Autor

Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte en la altura del texto porque es un tamaño fijo para que se adapte bien la barra gris. Es muy importante que el texto quede siempre cuadrado con el cuadro azul.Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte ...