Escrito por ialted el Divendres, 15 de Juny del 2007 a las 14:10
Calas virginales, guiris con pequeños shorts y transparencias que lucen palmito bajo el sol, finos arenales flanqueados por exóticas palmeras, pulcritud y pureza en las aguas cristalinas, instalaciones e infraestructuras modélicas…En definitiva, paisajes de ensueño propios de las postales y fotografías que nos restriegan los famosillos del colorín cada vez que comienza la época estival a través de las revistas del corazón.
Esto es lo que cada uno de los habitantes de este planeta espera encontrar en una zona costera después de 330 días de esforzado y mal pagado trabajo. Sin embargo, motivos del azar, a veces las cosas no se presentan tal y como uno ha imaginado. Al parecer, el otro día elegí un mal día -llamémosle así- y, tras divisar el panorama con tranquilidad y paciencia, empecé a percatarme de que el cielo estaba encapotado, el agua del mar tenía la misma higiene que el aseo de un garito de rocanrol un sábado de madrugada, y los locales playeros que había a mí alrededor, con su S de genitivo sajón incluida, emanaban un hedor sardinero que turbaba el ambiente.
“No pasa nada. Ante todo mucha calma”, me dije. Pero, amigos, todavía quedaba lo peor. Rodeado de nadadores niquelados y curtidos por el sol de días anteriores, con físicos encomendados a los milagros de los anabolizantes, percibí que mi aportación al mundo bañista no era buena, sino todo lo contrario: escasa, patética, dramática, peor que la de Fraga en Palomares…Mi cuerpo en forma de botijo agostero, mi bañador “turbo” negro, subido hasta las axilas con el fin de esconder mis michelines rebeldes, al más puro estilo Cachuli en sus buenos tiempos de Marbella, no daban para más. Parecía una mala copia de Fernando Esteso en la película “Pepito Piscinas”.
Como única y elegante solución, decidí dejar rápidamente mis chanclas cangrejeras al lado de la toalla, correr raudo y veloz hasta la orilla, y poner pies en polvorosa hasta que el agua turbia me llegase al cuello, con el fin de disimular mi moreno de obrero “agroman”. Entonces sí, entonces ya pude relajarme contemplando las bolsas del supermercado y las compresas con alitas que había flotando junto a mí.
Cuando abandoné esa playa, leí un cartel de bienvenida que decía: “Playa de la Albufereta. Cuidado con el emisario”.
Escrito por ialted el Dilluns, 11 de Juny del 2007 a las 19:55
La banda de rock australiana Jet y el roquero barcelonés Loquillo serán los teloneros de The Rolling Stones en el concierto que ofrecerán el próximo 30 de junio en El Ejido (Almería), para el que adquirieron localidades algo más de 18.000 personas.
Según informó hoy la productora que se encarga de la organización del espectáculo, “sus satánicas majestades” seleccionaron personalmente a las bandas que les acompañarán durante la única parada prevista en Andalucía dentro de su gira europea “A bigger bang”.
Por su parte, el concejal de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido, Gerardo Palmero, informó en declaraciones a Efe que la cifra de entradas vendidas para este concierto continúa en el arco de las dieciocho mil, aunque mostró su convicción de que en las semanas que quedan para que The Rolling Stones recalen en el Poniente almeriense “se producirá un tirón fuerte” en la adquisición de localidades.
The Rolling Stones recalarán en esta localidad del Poniente de Almería a partir de las 22.30 horas del próximo 30 de junio después de que una afección de laringe del vocalista de la legendaria banda de rock británica, Mick Jagger, provocase la suspensión de las actuaciones previstas en agosto de 2006 en España: Valladolid y El Ejido.
Escrito por ialted el Dissabte, 9 de Juny del 2007 a las 11:03
Y con éste, firmamos el artículo número cien en “Los Tiempos Cambian”. Lejos de afianzar, en cambio, mi forma de escribir o de adquirir cierta seguridad férrea a la hora de enfrentarme a un folio en blanco, me doy cuenta de que con este centenar de artículos ha crecido mi inseguridad. Cada vez que comienzo uno, mi indecisión es similar a la del personaje Augusto Pérez cuando aparece por primera vez en la novela Niebla de Unamuno: “…y ahora ¿hacia dónde voy? ¿tiro a la derecha o a la izquierda?…Esperaré a que pase un perro y tomaré la dirección inicial que él tome…”
Pues de esta manera me siento yo con la acumulación de artículos, críticas, perfiles, entrevistas, reportajes…Seco, cansado, sin ideas, dejándome llevar por la inercia, cada vez con menos fuerzas para conseguir hilvanar unos cuantos pensamientos vagos, tan instalado ya en un laberinto de vacilaciones que el miedo y la contradicción se han convertido en una auténtica dictadura.
Y el caso es que los resultados de esos artículos, que en un inicio decidí que fuesen laboriosos, han sobrepasado mis expectativas -más de diez mil visitas mensuales procedentes de equipos diferentes, un 6 sobre 10 en la escala Google, las felicitaciones (y las pullas) de mucha gente…-, pero, quizás, la rutina y la celeridad con que un blog periodístico consume información, unido a un horario estresante de 12 horas diarias entre clases y trabajo, ha motivado que casi quede K.O..
Atrás han quedado esos artículos iniciales nerviosos, vibrantes, que subían y bajaban, como una montaña rusa, y parecían que iban a estallar en cualquier momento; el agotamiento y la sobrecarga de trabajo han dado paso a una prosa más lineal, fría, desaborida…Joder, incluso parece que me estoy convirtiendo poco a poco en uno de esos articulistas que tanto censuraba en mis comienzos: críticos culturales para los que la música, el cine o el teatro representaban un pretexto con el fin de salir de la redacción y pasearse un rato, y luego no asistían al concierto, al estreno o a las obras de marras, tan sólo pegaban un telefonazo y que alguien les contase lo que había sucedido; eso en el mejor de los casos, pues la mayoría de las veces las críticas eran producto íntegramente de su imaginación. Total si al final siempre es lo mismo, si ya está todo inventado, apostillo yo.
En fin, que con cada paso que doy la nebulosa se hace más espesa, y lo único que permanece claro en mi farragosa y desgastada mente es una premisa que mantengo desde el artículo número uno de “Los Tiempos Cambian”: los artículos son un ejercicio de instrucción, con la pretensión de enseñar a los demás, pero al final te das cuenta de que tú eres el verdadero enseñado.
El día que pierda ese norte didáctico, besaré definitivamente la lona.
Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte en la altura del texto porque es un tamaño fijo para que se adapte bien la barra gris. Es muy importante que el texto quede siempre cuadrado con el cuadro azul.Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte ...