Escrito por ialted el Divendres, 25 de Maig del 2007 a las 15:01
¿Qué hubiese pasado si este documental honesto e íntegro hubiese estado firmado por un director del perfil polémico de Julio Médem, sin duda el niño mimado de buena parte del frente mediático patrio? ¿Qué hubiese pasado si el tema que trata el documental se hiciese con una mirada lacrimógena y sensacionalista? Desde luego, que sus resultados en taquilla o en los mentideros cinematográficos se hubiesen disparado. El director de “Las Alas de la Vida”, Toni Canet, nos explica a continuación el camino elegido para filmar la dura historia de Carlos Cristos, un camino humilde y lleno de dignidad.
La primera pregunta es obligatoria al tratarse de un documental muy personal sobre la figura de Carlos Cristos, un médico que decidió hace unos años a través de este proyecto fílmico retratar la evolución degenerativa de la enfermedad que le diagnosticaron. ¿cómo se encuentra en estos momentos el protagonista de “Las Alas de la Vida“?
Pues lamentablemente se encuentra un año peor. Pero hay que decir que sus expectativas han sido prorrogables, nos ha sorprendido a todos. Aunque suene duro decirlo, no creíamos que iba a pasar de 2006, sin embargo gracias a su actividad diaria, a todos los esfuerzos que se propone con los ejercicios de rehabilitación, gracias a su voluntad Carlos, a pesar de que su movilidad y sus reflejos ya son muy reducidos, sigue adelante, y ya estamos en 2007. Eso sí, ya en un estado muy precario, pero a pesar de todo, hizo el esfuerzo de, por ejemplo, asistir hace unos días al estreno del documental en Vigo, su ciudad natal. Algo asombroso.
Supongo que Carlos Cristos habrá visto ya el documental. Por favor, dígame cuál es su opinión sobre este trabajo que os ha llevado dos años. Supongo que se habrá emocionado muchísimo, al igual que la mayoría de los espectadores que han visto “Las alas de la vida”.
Pues fíjate, todavía sigue insistiendo en que sigamos filmando y grabando su día a día con las enormes dificultades que padece –hay que decir que a Cristos le fue diagnosticado una atrofia sistemática múltiple-. Se grabó posteriormente todo lo que aconteció al estreno del documental en Vigo, pero yo ya considero que se ha cumplido una etapa con el cierre del montaje. Este trabajo ya está cerrado. Ha sido un trabajo de equipo, como me gusta decir a mí, en el que ha participado mucha gente durante dos años, conviviendo, toda una serie de personas involucrándose, y en ese equipo por supuesto ha estado Carlos, colaborando en el guión, aportando ideas…Él ha estado al tanto de todo, de todos los cambios que se han producido durante el rodaje. Ha participado en todo menos en el montaje, pues está claro que ahí ya no sería tan objetivo. Ahí ya se tuvo que desligar un tanto, pues entonces no se habría dado el resultado actual. Pero Carlos está contentísimo y satisfecho con el documental, pues ha visto como ha crecido, como ha pasado de una pequeña idea a un documental largometraje, y encima luego con la repercusión y el reconocimiento en los festivales.
La verdad es que se trata de un documental muy especial, pues usted y Carlos Cristos mantienen una relación de amistad desde hace años, y supongo que filmar el proceso de desmoronamiento de salud de un amigo no debe ser fácil.
Sí, estamos hablando de una relación de amistad de más de 20 años, de un amigo de los que consideras imprescindible, por lo que la implicación ha sido absoluta, queríamos atravesar este desierto tan duro junto a él, convivir con Carlos, sin nada de abstracción, para que se pudiese hablar sin tapujos ni melodramatismos de un tema tan tabú como la muerte. Y claro que ha sido duro, pero en esta travesía ha habido más risas que lágrimas, pues estamos hablando de una persona que se toma los problemas y las situaciones complicadas con una dignidad y una serenidad admirables. Y encima tiene un sentido del humor que resulta que todo el trabajo sea más llevadero.
En cualquier caso, la lectura del documental es optimista, positiva, catártica, regeneradora, sin un punto de melodrama a lo largo de los 90 minutos del documental. ¿Eso es debido quizás a que usted decidió grabar todo con un enfoque de la cámara un tanto distante, como si ustedes los técnicos no pasarán por allí en ese momento, como si Carlos hiciese su vida habitual sin nadie delante?
Hemos procurado que la película no fuese una tesis o un alegato sobre este o aquel tema, ya sea de ciencia, de medicina, sobre la eutanasia, sobre la muerte y demás cuestiones espinosas. Sólo queríamos contar sin trampas la parte final de la vida, por ello todo tenía que manifestarse tal cual, pero a la vez sin opinar sobre ningún asunto en cuestión. Digamos que en “Las alas de la vida” se abre el melón sobre muchos temas, pero de lo único que se está a favor en la película, de lo único que se posiciona es a favor de la Sanidad Pública, de un servicio médico digno para todo tipo de personas. Todo se ha tratado más de una forma periodística que de una forma especializada.
Y al tratarse de un documental autobiográfico, y más teniendo en cuenta que ustedes dos son amigos, dígame ¿qué cosas se han quedado fuera del montaje? Que usted haya dejado más por razones de amistad que por temas técnicos.
Pues estamos hablando de más de dos mil páginas de guión, de dos años de rodaje, grabando, conviviendo, desechando numerosas ideas…Así que imagínate todo lo que ha quedado fuera. En cualquier caso, nos quedamos con 16 horas imprescindibles, y de ese metraje había que escoger una hora y media. Pero como lo que queríamos era acercarnos a la gente con un lenguaje cercano, común, contar algo duro pero con un lenguaje sin lágrimas, pues elegimos lo más natural que proponía la grabación. Te puedo contar eso sí que se han quedado fuera asuntos muy interesantes como la donación de órganos, de la que Carlos es defensor, de toda la burocracia innecesaria que hay sobre esta parte de la medicina. También se quedaron fuera anécdotas divertidísimas, reflexiones sobre la vida con una aportación que vale la pena.
Lo que sí da la impresión es que Carlos Cristos es una persona limpia, sin una gota de maldad.
Tengo muchos amigos como Carlos, tengo muchos amigos del mismo tipo. Pero digamos que en Carlos coincide su situación actual, que es médico, su historia…Pero una de las cosas que ha tratado de trascender él, es que se considera una persona corriente, no un superhombre o un superdotado. Eso le ha preocupado bastante, que la gente le vea como un caso extraordinario, cuando él quiere proyectar la imagen de que es una persona normal, y que todos esos esfuerzos que realiza se los puede proponer cualquiera. De hecho, Carlos quería que el documental se llamase “Un caso corriente”. Por este motivo digo yo a menudo que se trata de un documental de equipo, de muchas personas, no sólo de Carlos y de mí.
Particularmente, lo que más me llamó la atención es la visión humanista que tiene sobre las cosas, siempre queriendo compartir todo lo que aprende, como queriendo trascender sus conocimientos a los demás. Carlos es una persona hiperactiva: médico rural, músico, divulgador, inventor, por no hablar de sus aficiones juveniles como practicar vuelo en ala delta…
Sí, su participación en los programas de radio divulgando temas médicos es un ejemplo. Pero haciéndolo de forma sencilla, accesible, para que llegase a todo el mundo. Pero vuelvo a repetir que esa hiperactividad no tenía nada que ver para que se proyectase la imagen de un superhéroe.
Precisamente esa visión humanista de las cosas es lo que le aleja de querer ser protagonista y de parecer un superdotado. ¿No?
Sí, Carlos Cristos es una persona muy sencilla.
Lo que también refleja muy bien el documental es que Carlos parece terriblemente humilde, un tío que podía haber sido una eminencia en la medicina, digamos que con un alto cargo, de esos bien remunerados que tan golosos son para la gente arribista, pero que cuando tuvo la oportunidad de elegir, eligió la opción de ser médico rural, para estar con sus pacientes de toda la vida…Particularmente, me emocionó mucho la frase esa que dijo que “Cuidar es querer”.
Efectivamente, Carlos ha tenido ofertas en su campo para poder aterrizar incluso en un Ministerio, pero ha preferido seguir de médico rural, de querer aportar cosas a su profesión pero desde una manera pragmática, útil. Por ejemplo, Carlos es presidente de una asociación de médicos implantada alrededor de todo el mundo, fue el impulsor de instalar los sistemas informáticos en los centros de Salud, es muy reconocido en su profesión, pero queriendo trascender lo justo. Por ejemplo, utiliza su experiencia y está en contacto a través de la Red con todos las personas diagnosticadas de atrofia sistemática múltiple.
En fin, que creo que os ha quedado un resultado redondo, para mí es uno de los mejores documentales que he visto en mucho tiempo. Creo que se llevó el primer premio en la Seminci de Valladolid.
Pues muchas gracias, se agradecen los elogios. Sí al final se llevó el primer premio del certamen cinematográfico de Valladolid, cuya sección de documentales está considerada entre las cuatro o cinco mejores del mundo, por encima incluso de la de San Sebastián. Y lo más curioso es que fuimos allá sin apenas logística. Ten en cuenta que todo esto ha sido un proyecto novel: el documental, el equipo que lo ha grabado, la productora que lo ha financiado, la distribuidora…Y claro presentarse de esta manera en un festival es todo un reto. Por ello siempre explico que nos presentamos allí con más moral que el Alcoyano. ¿conoces la anécdota?
Me suena.
Pues eso, que cuenta la anécdota que en una ocasión cuando el Alcoyano perdía 8 a 0 a falta de cinco minutos para el final, uno de los jugadores le soltó al árbitro: Por favor, haga un poquito de prórroga que todavía remontamos…Y en fin con esa mentalidad fuimos a la Seminci, a sabiendas de que competíamos contra el documental de Querejeta, contra producciones internacionales, de mayor presupuesto, y nosotros íbamos con lo puesto, por lo que resultó un trabajo agotador. Pero al final salimos de Valladolid como si hubiésemos ganado la Liga de Campeones. No te imaginas lo que eso significa para un proyecto y un documental tan humilde como el nuestro, comparada con los gigantes a los que nos enfrentamos.
Sin embargo, creo que su calidad no se refleja lo suficiente en los medios de comunicación. Quizás esta pregunta que le hago a continuación tenga un poco de malicia, pero ¿cree que si este documental hubiese estado firmado por Julio Médem -y con ello toda la polémica que levantan este tipo de directores- otro gallo hubiese cantado?
Yo estoy muy contento con la repercusión que se le ha dado a “Las alas de la vida”. En El País han salido un total de 18 páginas, en los diarios regionales más de lo mismo, en Valencia este documental lleva 14 semanas, y eso para un documental que no está dentro de la categoría de ficción es muchísimo. No nos podemos quejar. La crítica lo ha puesto por las nubes, quizás en el tema del público se podría mejorar. Pero sí que es cierto que si este documental se hubiese hecho más sensacional, buscando la lágrima fácil, quitando y poniendo otros recursos, pues creo que iría más gente. Pero en todo momento tuvimos las cosas claras, quisimos contar una historia de forma natural, sin aditivos.
Fíjese si me gusta el documental, que si por mi fuera, lo presentaría directamente a la candidatura a los Óscar por el cine español.
Ya, pero al tratarse de un documental llevaría un camino diferente al de una película de ficción, por lo que no hay posibilidad de ir por este camino. Habría que elegir otro sistema. Si por el contrario se presenta a la candidatura de mejor documental de los Óscar habría que incluso estrenarlo allí, y eso ya es hablar como de ir a la luna.
Escrito por ialted el Diumenge, 25 de Febrer del 2007 a las 13:48
Decía Fito Cabrales acerca de cómo conoció a Jorge Drexler: “Estábamos todos tomando chupitos y él con su café, charlando, y va y nos dice ‘os dejo con vuestros colores que yo me voy con mis blancos y negros’. Bueno, es que cada vez que habla o mira algo parece que está componiendo. Es uno de esos tíos que puede hacer una buena letra de cualquier situación normal”. Pues esto es más o menos lo que sucedió ayer tarde en la entrevista que mantuve con el cantautor uruguayo, antes de su actuación en la Universidad de Alicante: un artista muy inteligente, que con cada cosa que te dice te derrumba fronteras, con respuestas que te aportan muchas lecturas, que en un momento determinado puedes utilizar.
Pregunta: Ha expuesto en la presentación de este acto que, antes de dedicarse a la canción, estudió medicina. Puede parecerle una pregunta idiota, pero ¿cómo ve la salud de la actual música popular que las radiofórmulas se empeñan en difundir? Parece que la gente sólo escuche eternamente un mismo tipo de canción.
Respuesta: Creo que existe una especie de mentira de que los músicos pop latinos somos los más divertidos del planeta. Creo que no ayudamos a nadie, ni a nosotros mismos, creyéndonos la historia de que somos los más divertidos de la fiesta. Yo no me identifico con eso, creo que sucede mucho en la música en castellano, no así en el pop ingles.
P:El cantante Rubén Blades, en cambio, opina que ese perfil de cantante latino de música ligera, tipo Ricky Martin o David Bisbal, que proyecta una imagen de “Viva la Fiesta”, puede ser positivo y eliminar prejuicios con respecto a la comunidad latina en el mundo anglosajón, en donde siempre se le asocia a la delincuencia.
R: Mira, a mí no me gustan los estereotipos en general. Es verdad que es mucho más fácil abrirse camino con un estereotipo claro, diáfano, en un mundo dominado por los medios de comunicación, aunque ese estereotipo, al final, esté equivocado… pero dejémoslo ahí. La ambigüedad, en el buen sentido de la palabra, es más complicado en este mercado musical. Creo que ese estereotipo particular latino no nos ayuda a los cantantes; es decir, esa obligación de ser el cantante más alegre de todos, y, por extensión, que las radiofórmulas sólo quieran sacar en antena el single más divertido del disco, y que parezca que somos los últimos que queremos irnos de la fiesta, no creo que sea bueno a la larga. Que dicho sea de paso, lo estamos estimulando nosotros mismos, pues nos encanta que nos vean como los más simpáticos…Vamos a ver, hay algo muy bonito en lo lúdico de la música latina, que quizás sea más iberoamericano que latino, pero digamos que ese aspecto lúdico no se queda en Ricky Martin, sino que es más amplio, y va desde Celia Cruz, maravillosa, a toda la música caribeña. Pero no seamos tan cerrados, y al referirnos a lo latino fijémonos también en toda la paleta de posibilidades: desde Fernando Pessoa a…por ejemplo, los directores de cine mexicanos que hoy en día triunfan en los Óscars, como Cuarón, Del Toro o Iñarritu. Ellos no obedecen a ese estereotipo y ahí están triunfando. De lo que podemos concluir que el cine aventaja a la música latina a la hora de eliminar prejuicios. Lo digo como un ejercicio de autocrítica. Nos hemos tragado la píldora de ser los más divertidos, y eso tiene un precio.
P: Hablando de la importancia del mensaje de las canciones. Por ejemplo, su canción “La milonga del moro judío” del disco “Eco” en 2004 parece que esté de especial relevancia en la actualidad, con todo el tema del juicio del 11-M. Dice la canción: “No hay un bando ganador, no hay nada más que dolor”. ¿Usted comparte esta apreciación?
R: Sí, esta canción fue elaborada por un consejo de Sabina, con estribillo de Chicho Sánchez Ferlosio. Sabina me desafió a escribir el resto de las estrofas en décimas. Mira, es verdad que no hay ningún bando ganador ni perdedor, ni ellos ni nosotros, pero esa canción en concreto relata el conflicto judío-palestino, un conflicto que nunca se resuelve por la violencia. Pero sí es verdad que tras los atentados del 11-M, esa canción, que salió un poco antes, comenzó a sonar en las radios, quizás porque era un momento muy especial. La verdad es que la respuesta de la gente, tras todo aquello, fue muy coherente. Un auténtico ejercicio de civismo el de la sociedad española, sin ningún brote inmediato de xenofobia. Y eso dice mucho de este país. Mira, eso llega a pasar a principios del siglo XX, y hubiese acabado todo en algo más trágico. Ahí tenemos ejemplos como lo que sucedió con el juicio de Dreyfuss en Francia, condenaron al general judío y acabó todo en una cadena de atentados antisemitas…La sociedad española sigue muy abierta y te hablo como inmigrante.
P: Ya que habla de la tolerancia en este país, si seguimos observando la letra de esa canción, el famoso estribillo “Soy un moro judío que vive entre cristianos”, parece representar las tres culturas que fraguaron a España.
R: Tienes razón, yo creo que ese estribillo, como he dicho antes, sólo puede ser escrito por un español, en este caso por Chicho. Mira, a cualquier ciudad que vayas, en mayor o menor medida, te encuentras esas tres culturas, esas tres religiones…Pero yo lo interpreto como algo más abstracto, es decir se trata de ponerse en el lugar del otro, de un acto de empatía, de…
P: Comprensión.
R: Sí, de pasión compartida. Yo soy esto, pero también lo otro. Porque de lo que se trata es de compartir el dolor de los demás. El despistar la identidad, la ortodoxia, el pensamiento absolutista, en el que todos creen tener a Dios de su lado. En ese interludio fue escrita esa canción, pues pasaban por un delirio egocéntrico, ahora también, de que cada pueblo, país o región se creía portador del prototipo de hombres, y veían al resto de la humanidad como seudohombres. Por eso en esta canción la duda me parece un ejercicio ético, una maestra de la que aprender.
P: Y en todo ese estrépito en que se ha convertido su carrera, después de la consecución del Óscar por la canción “Al otro lado del río”, ¿cómo se lleva pasar de salas pequeñas al volcán que supone una ceremonia como los Óscar?
R: Nunca había visto antes la ceremonia, y después de aquello tampoco la he vuelto a ver. Ni siquiera conocía muy bien la categoría en la que fui mencionado. Es algo muy ajeno a mi mundo. Entiendo el respeto y soy muy consciente del prestigio que conlleva en el mundo del cine, pero yo no creo que vea la ceremonia de este año, pues además no tengo televisor. Si estás en el cine entiendo que tenga importancia, pero no en la canción.
P: Yo valoro aquella acción que se marcó en la ceremonia de 2005, en la que cantó un trozo de “Al otro lado del río” cuando recogió el Óscar porque los organizadores le censuraron cantar sobre el escenario. ¿Quien canta el último, canta mejor?
R: (Risas) Sí, hubo un poquito de eso. En un principio no lo admití, pero sí que había un poco de venganza al salir a cantar en aquellas circunstancias. Nunca se me ocurrió que fuese a ganar, pero sí que aquel gesto me liberó. Me di de frente contra un muro de fundamentalismo mediático, donde no conocía las reglas y me sentía perdido. Por un lado, una Academia que vota tu voz, tu canción, además en un idioma que no tiene que ver con el inglés, y luego un señor, productor de un programa de televisión, que decide de una manera fundamentalista que tienen que cantar caras conocidas. Como soy muy malo para los discursos, me salió del corazón cantar, y me saqué una espinita.
P: Supongo que al subir ese escalafón en popularidad, le habrán intentado convertir en un crooner de música latina.
R: No, nunca. Mira tengo la misma presión que cuando vendí trescientos discos con mi primer trabajo. He trabajado con multinacionales que, como siempre he sido un pésimo vendedor de mi producto, pues al final me dejan hacer lo que quiera, y ahora, después de 8 discos, tengo la piel demasiado dura para que interfieran. Creo más en la división de tareas. El último trabajo “12 segundos en la oscuridad” es un buen ejemplo, un disco con una portada azul, con un título muy largo, difícil de memorizar, que comienza con el sonido de un faro, con unos productores uruguayos de música electrónica, con una grafía, una fotógrafa que se tiró tres noches para sacar la instantánea de la portada, con unas colaboraciones de otros artistas a los que apenas se les oye…Todo es responsabilidad mía, tanto los errores como los aciertos.
P: Una última curiosidad. ¿Dónde guarda físicamente el Óscar?
R: Como he viajado mucho, y me he mudado de aquí para allá, digamos que se encuentra en un cajón envuelto en una toalla dentro de una caja de zapatos…Tengo que buscarle todavía lugar. No le he puesto ni la plaquita que te mandan por correo…Creo que debería ser más respetuoso con algo que me ha dado mucho laboralmente.
Escrito por ialted el Divendres, 2 de Febrer del 2007 a las 11:28
Uno de los escasos ejemplos del actual mercado musical -hoy en día plagado de joselitos postmodernos como David Bisbal o David de María- que combina calidad y récords de ventas. Desde luego, sus datos asustan: por primera vez un grupo de Rap, ya sea nacional o internacional, se corona como número 1 de ventas, llegando a conseguir Disco de Oro al superar las 40.000 copias facturadas; Single de Oro con la canción homónima al disco “Vivir para contarlo”, que lidero la lista Afive nada más salir al público, y que lleva 23 semanas entre los primeros puestos; una gira que les llevará por toda España y parte de Sudamérica, a la que se van sumando conciertos no programados ante el aluvión de demanda…Todo un fenómeno sociológico labrado al margen de las multinacionales, de los poderosos, que mañana y pasado mañana actúa en la sala Nave 8 de Alicante con el cartel de “No Hay Billetes”. Los auténticos protagonistas del momento: Violadores del Verso. Uno de sus integrantes, Lírico, nos lo explica muy amablemente en “Los Tiempos Cambian”. Y han conseguido toda esta revolución a través de una compañía normalita, que no tiene ni de lejos la logística de una multinacional. Supongo que es para no caber por la puerta… Pues, hombre, sí que está siendo todo bestial, la repercusión de ser número 1 de ventas a través de un sello como RapSolo/Boa está siendo abrumadora. Ten en cuenta que jamás un grupo de este estilo musical, en 20 años, ha sido número 1 en España, y desbancar a artitas que tienen toda la promoción del mundo como David Bisbal o Malú no es nada sencillo. Nosotros teníamos planeado colocarnos en una posición respetable en la lista Afive, pero nunca creímos que iba a salir tan redondo. Efectivamente, tal y como dice, con el valor añadido de que su música no tiene precisamente un mensaje políticamente correcto para la difusión en las radiofórmulas, con unas letras duras y críticas, pero honestas, que nada tiene que ver con el discurso actual de la música comercial española. Desde luego las cifras que estamos consiguiendo, las ventas de “Vivir para contarlo” estaban predestinadas para artistas de las grande compañías, pero como ves algunas veces también ganan los pequeños. Tal es el revuelo que se generó cuando el single se encaramó en el número 1, que una multinacional intentó impugnar el resultado, exigiendo un recuento, pero las cifras de nuevo le devolvieron a la realidad. Se trata de la compañía de Malú.
Sí, creo que sí. La cosa, en cambio, no ha parado ahí, y un buen ejemplo es Alicante, una plaza muy complicada para todo tipo de música minoritaria. Mañana actúan en Nave 8, pero las entradas volaron en horas, lo que motivó otra fecha para el domingo que no estaba programada.
Pues sí, era algo que no estaba preparado, pero allí estaremos sábado y domingo porque se agotaron las entradas enseguida. Yo creo que va a ser una gran fiesta. Es que repasando la biografía de Violadores del Verso, te das cuenta de que es un grupo que ha abierto muchísimas puertas en lo que concierne, al margen de la música, a la planificación del producto.
Yo creo que Violadores ha puesto las reglas del juego muchas veces, y también las ha cambiado. A nivel de conciertos, de montar festivales, de tener un estudio, de profesionalizarse, de grabar un DVD… Se refiere al de la sala Aqualung en Madrid, un DVD en directo primerizo en el Rap español.
Sí, supuso el primer DVD directo de Rap en España. Mira, en VV sí que nos importa controlar el producto. No sólo en el contenido musical, en donde creo que nos lo trabajamos, sino en todo lo que corresponde a la infraestructura que ayuda a un grupo a sobrevivir en esto. Nos gusta innovar en ese sentido. El DVD salió muy bien. Y líricamente, ¿se consideran también innovadores?
En lo que concierne a la música tampoco hay miedo. Pero sí que es verdad que Violadores participa de la idea de un Rap clásico, innovar, no se innova mucho. Nuestro estilo está muy pulido, pero siempre ha tirado más por el lado clásico de bombo/caja/estructura/rima…Es un estilo muy estricto para los B-boys entendidos. Ya que toca la parte compositiva. Desde fuera da la impresión de que parece complejo elaborar una canción sabiendo que el grupo está compuesto por 3 MC´s y un Dj. ¿Cuál es el proceso que sigue un tema? Pues para ponerse cuatro de acuerdo…
Al contrario, todo está muy organizado. Ten en cuenta que así llevamos ya 10 años. Nuestro Dj, R de Rumba, prepara muchas veces las instrumentales pensando en el estilo de cada uno de nosotros; y a partir de ahí puede nacer todo un proceso compositivo. Coger la letra de la canción de una letra que ya existía, o de la que se había escrito algo, de un trozo de una canción…Normalmente, este es el camino que seguimos. Hay más formas, pero ésta es la más cómoda para nosotros. Eso es muy curioso, componer algo a raíz de las sensaciones que te propone un ritmo musical. Me parece laborioso e imaginativo.
Sí, mira, puede haber instrumentales que te despierten este o aquel sentimiento o sensación, o simplemente una forma de pensar. Lo bueno es encontrar la definición exacta y concisa a lo que tienes corriendo por la cabeza. Y que además luego emocione. Lo que sí he notado en sus letras es que se habla mucho sobre la competencia y la superación. Toda esta lectura de Violadores, ¿se traslada también al seno del grupo? Pues el ego de cada uno se puede disparar.
Los códigos de competencia siempre han estado en el Rap, pero hay que saberla interpretar. Se trata de una rivalidad, que por otra parte te puedes encontrar en otras realidades de la vida, y más en la sociedad en que vivimos. Pero dentro del grupo si hay competencia es sana, pero no envidia. Por encima de todo, admiración entre los 4 componentes. ¿Y cuáles serían las diferencias más notables entre “Vicios y Virtudes”, su anterior disco, y “Vivir para contarlo”? Han pasado casi cinco años… Pues como te decía antes, se trata de una evolución lógica, de un estilo mucho más pulido, una forma de expresión mucho más currada. Lo que nos lleva a decir que hay más madurez en la música, y a pesar del boom de ventas, nada de comercialidad. El disco ha sido remasterizado en Nueva York, ¿por qué esa costumbre de los grupos nacionales de Rap de finiquitar los productos fuera de España?
Nosotros sólo hemos hecho la remasterización allí. Todo lo demás de “Vivir para contarlo”, tanto la elaboración de las canciones, como su mezcla, ha sido facturada íntegramente aquí. Allí hemos llevado casi el producto final para que se remasterice y el sonido coja su punto, y se pueda escuchar con calidad tanto en un coche, como en un DVD o un disc-man. En España no se consigue ese sonido. ¿Y de verdad cree que este país vive un boom con el Rap, aunque sólo sea de forma subterránea?
Desde luego que sí. Conforme pasan los años hay más movimiento, más grupos, más calidad, más medios especializados o interesados. También, como es lógico, más impostores jejejeje…Pero en definitiva un circuito más sólido. Esto también permite que en las estanterías de las tiendas no siempre estén los mismos, gente que graba un disco en tres días y dispone de toda la promoción del mundo. Entonces como la salud del Rap en España en los últimos años va ligada a la de Violadores del Verso, supongo que al grupo le faltan pocas cosas por conseguir.
No creas. Ahora estamos centrados en una gira por toda España y luego hay que moverse mucho por Sudamérica, donde en Colombia o Chile hemos tenido conciertos interesantísimos. Y Estados Unidos.
Uff!! Eso es un terreno muy complicado. Que yo sepa, ahí sólo se han hecho cosas muy puntuales. Los norteamericanos son muy suyos. Allí nació todo este movimiento, y es difícil hacerse un hueco. Si se hace algo siempre se enfoca hacia la comunidad latina que vive allí.
Una entrevista escrita por Ignacio y Jorge Alted Orts.
Escrito por ialted el Divendres, 12 de Gener del 2007 a las 12:03
Sólo comprobando su currículum eres consciente de la envergadura del personaje: cerca de una veintena de publicaciones narrativas, entre las que destacan títulos como “Un negre amb un saxo”, “Penja els guants Butxana”, “Gràcies per la propina”, “La vida en el abismo”; numerosos premios literarios de crítica y público, siendo el año pasado finalista del Premio Planeta; obras representadas en teatro y cine, y un buen puñado de guiones para la gran pantalla. Tras tres semanas detrás de él, al final lo localicé. Ayer presentó su última novela “Judici Final” en la Universidad de Alicante, hoy cuelgo mi entrevista/conversación con él. Conversador, faltón, crítico, encantador, atrevido…Ferran Torrent cien por cien.
Las novelas “Societat Limitada” y “Espècies Protegides” resultan un cuadro irónico sobre la sociedad y política de Valencia; construido básicamente a través de 5 ó 6 personajes principales, los ya conocidos Juan Lloris, Petit, Jùlia Aleixandre…En “Judici Final”, que cierra la trilogía, ¿sigue utilizando a los mismos protagonistas o por el contrario los considera ya explotados y la novela va por otros derroteros, pero con la ciudad de Valencia de fondo?
Digamos que los personajes centrales de la trilogía continúan en “Judici Final”, pero a diferencia de las dos anteriores, el peso político y social de la sociedad valenciana es menor, y en cambio la novela se potencia a través de un personaje nuevo, un irlandés que ha sido del IRA y ha trabajado para el Mossad; es un mercenario, un profesional que ha sido contratado para eliminar a uno de los candidatos a la alcaldía de Valencia.
En “Societat Limitada” predomina la tensión política; “Espècies Protegides” era más humorística, debido al despiporre y la amoralidad de los personajes. “Judici Final” ¿por dónde va?
El tercero es una mezcla de todo, es decir hay humor, reflexión moral y política, pero sobre todo moral; hay intriga, hay un toque de thriller, es una novela difícil de clasificar. Tiene costumbrismo también; es una novela un poco inclasificable.
Lo que sí supongo que encontraremos es ironía, un común denominador en las dos anteriores. Cuando pienso en la ironía de Ferran Torrent me viene a la cabeza aquel pasaje de “Societat Limitada”, en el que se encuentran por primera vez los personajes Lloris y Petit, con 400 millones de pesetas de por medio. Ambos personajes mantienen la compostura en los diálogos, pero a continuación el narrador apostilla entre paréntesis lo que piensan verdaderamente el uno del otro. Esta descripción de la situación me parece demoledora.
Ah sí, sí… Es muy buena. Mira, es que mi forma de narrar en tercera persona es muy peculiar, implicándome como narrador, casi pasando de la tercera persona a la primera sin darme cuenta, como si estuviese dentro de la historia con los personajes. Lo hago consciente e inconscientemente cuando narro un relato.
A mí me parece muy original.
Sí, sí…A mí me gusta mucho. Y sabes lo que pasa, que es como introducir un nuevo personaje, que en este caso es el narrador.
Lo que también me llama la atención de estas novelas es que los personajes están muy asociados a lo que podríamos denominar los vicios saludables. En las dos primeras partes hay mucho sexo, algo de drogas…Da la sensación que cuando los personajes se encuentran en las circunstancias más extremas son verdaderamente ellos mismos.
Las drogas en mis novelas pocas, pero sí se podría decir que en ellas aparece mucho la tradición valenciana de la figura del vividor. Yo creo que la gente aquí es muy mediterránea, es decir, es gente que vive más al día que otras sociedades del Estado español. O quizás es que yo esté más impregnado de eso porque lo vivo continuamente. Yo soy de un pueblo que pasó en muy poco tiempo de agrícola a industrial en los años 70, y la gente hizo mucho dinero. La gente se puso a vivir de puta madre. Ahora en estos últimos años, con tanto pelotazo, la gente se ha hecho muy rica, quien tenía dinero ahora tiene diez veces más… Me doy cuenta de que antes, en los años 70, cuando había una crisis económica la gente no iba a los restaurantes, pero hoy en día, haya crisis económica o no, los restaurantes están llenos. Eso te da la sensación de que la gente al final pasa de todo, es decir, piensan: “bueno, aunque esté todo a punto de derrumbarse, a mí este momento no me lo quita nadie”. La gente vive un poco al límite, al día, pensando que son pocos los días que quedan por vivir.
La figura del periodista también es una parte esencial en la trilogía. A mí me emociona particularmente el periodista de “Societat Limitada”, un auténtico fracasado, fulminado en todas las realidades de su vida…
Sí, es un “outsider”, y puedo adelantar que en “Judici Final” aparece otro periodista, un tipo más joven pero de distinta manera.
Parece un homenaje por su parte a esta profesión tan decadente en la actualidad.
Tengo mucho respeto por los periodistas a la vieja usanza. Esos periodistas que estaban prácticamente en la calle, poco en la redacción. Porque hoy el periodismo se hace prácticamente en la redacción. Pero aquellos periodistas borrachos entrañables que tocaban la calle, que terminaban a las 10, que estaban quemados, mal pagados… aunque hoy en día continúan estando mal pagados, sobre todo la base. Pero, en fin, como he conocido a toda esa fauna, pues es una especie de homenaje. En cambio, en “Judici Final” saco a otro tipo de periodista, un tío mucho más joven, con más ilusión, y que bueno… al que le hago una coña con lo del periodismo. Él le dice a su jefe: “yo quiero hacer algo más importante, quiero hacer la sección de política”; y el redactor jefe le responde: “pero si tú no tienes ni puta idea”; el joven le replica: “!cómo que no, si me leo todos los periódicos!”. El jefe acaba sentenciando: “Precisamente por eso no tienes ni puta idea, porque te lees todos los periódicos”.
Tengo entendido que durante su carrera periodística fue también muy atrevido, un poco al hilo del perfil de periodista de sus novelas. Famoso fue aquel reportaje que realizó a Terra Lliure y no se llegó a publicar.
Sí, el primero y el único que entrevistó a Terra Lliure fui yo, y no se llegó a publicar.
Y ¿por qué cree que hay tanto miedo hoy en día en el periodismo, tanto conservadurismo entre la profesión, sobre todo entre la gente joven? Si precisamente perseguir y denunciar al corrupto es lo más entretenido y divertido que hay en esta profesión.
Porque la gente se acomoda, no es vocacional. Yo he sido periodista vocacional, y he sido y soy novelista vocacional; si uno no tiene vocación se aburguesa, se acomoda, se distancia del oficio. Pero al que le gusta el oficio se implica. Yo tenía una costumbre en los años 80, y era que me iba a la comisaría central de Valencia, y me iba a la oficina de prensa y decía: “a ver dame el sobre”. Y te daban un sobre con todo lo que había sucedido durante la semana, y a lo mejor salía que había un tío que se había cargado el loro de un vecino porque le molestaba… o a lo mejor había una redada en el puticlub no se qué… Y ahí iba yo si me interesaba, me gustaba tomarle el pulso a la sociedad. En el fondo un periodista es como una especie de detective privado, va detrás de la noticias como el detective va detrás de su objetivo. Es el periodismo que a mí me gustaría, el que he leído en muchas novelas. Conmigo sí podrían contar para ese tipo de periodismo aventurero, de alto riesgo, y de hecho ahí podría sacar más novelas.
Volviendo al mundo literario. Usted tiene fama de tener mucho criterio en lo que se refiere a novela negra, de hecho en su obra hay mucho poso de thriller. ¿Por qué todavía se sigue considerando un subgénero a pesar de ser muy popular?
Era más popular antes que ahora, en la actualidad el que goza de la popularidad es la novela histórica. Vas a una librería y te encuentras tres mil novelas de historia, históricas.
Aun así, ¿cómo lo ve de salud?
Yo creo que está de capa caída. Pero sabes por qué, porque este género ya está muy codificado, si te sales de él, vas hacia otro lado, y si te quedas dentro de él, de sus esquemas, va a ser peor, va a ser una novela muy previsible: la rubia fatal, el detective solitario…Tan codificado, que al final ves que aunque los protagonistas lo intenten, siempre ganan los malos, el Estado…
Pero sí que es verdad que el cine está echando mano de autores como James Ellroy, que ha revolucionado este estilo.
Empecé una novela de él y no la acabé. Vamos a ver, mis lecturas de novela negra son de los clásicos. Si me preguntas de novela negra de 15 años hasta aquí ya no me interesa tanto. Ya leí tanta novela negra americana, que luego comencé a leer autores noruegos, suecos y comprobé que repetían el esquema. Quizás, el tipo de novela negra que me interesa, que no lo es tanto, es la del Camilleri.
El autor de Montalbano.
Vale, pero eso es otra cosa, porque hay una descripción de la sociedad siciliana…Entiendes. Lo que quiero es que aporte una cierta singularidad, Camilleri no está en los códigos de la novela negra, quizás sí en la estela de una Agatha Christie…Vamos a ver, no es Agatha Christie, pues Agatha Christie no tiene la descripción social y el peso social de Camilleri, pero prefiero a este autor antes que a la novela negra norteamericana. Un género que me interesa es el del espionaje, es decir, Le Carré, etc. Pero un espionaje cuando estaban los dos bloques. Ahora iría todo encaminado hacia el problema brutal que hay en África, yo creo que ahora es el continente más literario que existe.
Como la película “El jardinero fiel”.
Sí basada en la historia de Le Carré.
Para acabar. Me ha interesado mucho su visión sobre el abismo y el destino que ha expuesto en la presentación del libro, antes de esta entrevista. Según usted, la idea de valentía y riesgo va más asociada a la naturaleza del ser humano, que a su ideología. Es decir, se puede estar forrado de billetes y estar buscando continuamente el riesgo o considerarse de izquierdas y ser un conservador en tus decisiones.
Totalmente. No tiene nada que ver. Yo conozco gente de izquierdas que es muy tradicional y conservadora en su familia y su trabajo. No lo critico, pero es así. Para mí sería enormemente aburrido eso. Vuelvo a repetir, no lo digo con la intención de juzgar o criticar a nadie. Cuando sabes que vas a vivir una vez y no hay nada de riesgo…Vamos a ver, yo no te digo que estés paseándote diariamente por las Catáratas del Niágara y jugándote la vida, pero sí un poco de riesgo joder. Mira yo he vivido toda mi vida a la intemperie, sin sueldo fijo, etc, y creo que si me hubiesen hecho funcionario me hubiesen matado. Yo tengo 55 años y todavía necesito este riesgo. La gente me dice: “Tío, es que tú vives del público, y si el público te falla ¿qué?”. Pues yo que sé, ya buscaré otra cosa. No quiero pensar en eso, o ya me mantendréis entre todos.
Pero eso da un poco de miedo.
Sí, pero al final te habitúas. Yo algunas veces pienso, joder, tengo 55 años, cuando llegue a los 65 no tendré las mismas facultades mentales…Pero no me lo planteo, pues tendría dos problemas, es decir, ya vivo con uno y si me pongo a pensar en el problema del futuro viviría con dos…Y, claro, a lo mejor llego a los 65 y tengo una mente lúcida que te cagas y todavía sigo funcionando. Aunque ya te digo que a mí no me hacen falta muchas cosas materiales para vivir.
Escrito por ialted el Divendres, 8 de Desembre del 2006 a las 11:48
A sus 32 años, Nach se ha convertido en una de las voces más respetadas de la escena Hip Hop nacional. Rapero, compositor, este músico, nacido en Albacete pero criado en Alicante, no descarta la producción en un futuro -”aunque en un principio me lo tomaría como una diversión para ir aprendiendo poco a poco el proceso”-, y dedica parte de su tiempo a diversos talleres de composición musical en Barcelona y Valencia.
Tras realizar un encuentro digital con los lectores de este periódico, me recibe amablemente para que le pueda entrevistar y colgar el resultado de la conversación en este humilde blog. De mirada crítica desde sus comienzos, augura tiempos mejores para el Rap español.
Hace unos meses sacó al mercado el disco “Ars Magna/Miradas”, un doble álbum de 27 temas. A mi modo de entender, sacar un doble álbum en los tiempos precarios que corren en el negocio de la música es una apuesta muy fuerte, un riesgo que creo que va dirigido a que su carrera intente subir un escalón más con respecto al anterior trabajo “Poesía Difusa”, que significó el reconocimiento. ¿Se ambiciona con este doble álbum traspasar el mercado nacional y dirigirse a uno internacional como Latinoamérica, parte de Europa o, incluso, poco a poco, los Estados Unidos?
No creo que esa sea la intención, en ningún momento pienso que sea algo arriesgado, aquí no había nada premeditado. Desde un inicio, planteé a la compañía la posibilidad de grabar un doble álbum y contestaron que para adelante. Entonces, simplemente me centré en el reto personal de crear algo así. Yo lo pensé: joder sacar un disco ahora con dos conceptos y visiones totalmente diferentes en un mismo formato, no sé si lo voy a poder hacer nunca más en mi carrera. Simplemente, me salían ideas que iban encaminadas a hacer eso: por un lado “Miradas”, que va sobre historias de vidas un tanto silenciadas; y el otro un disco tal cual, como lo pensaba que lo tenía que hacer en un principio. Pero en ningún momento me preocupé si iba a funcionar en el aspecto comercial. Supongo que al crear un doble álbum de 27 temas se encontraría en una fase compositiva extraordinaria.
Sí, fue agotadora, pero al mismo tiempo por primera vez en mi vida me di cuenta de que sólo tenía que estar centrado en componer, en escribir. No tenía que preocuparme en factores externos, para eso estaba ya Fran -Manager de Nach-, y yo sólo ponerme enfrente de un papel en blanco. Y más allá de este reto de los 27 temas, del supuesto miedo a intentar que todas las canciones brillen por igual, a la inquietud de a ver qué pasa, al ser sólo yo y no un grupo de 3 Mc´s; pues estaba la motivación, el pensar que yo podría hacer eso, y sacarlo adelante. Lo que sí está claro, es que viendo la evolución del disco, observas que por primera vez le dan cancha en Latinoamérica; dando a entender que se está ampliando su mercado. Sí, está claro que esas miras han ido llegando poco a poco. Pensamos: joder mira esto, parece que está funcionando y vamos cada día a más. Podemos enfocar esto para llegar a toda esa gente, o para trabajos posteriores. Y ser consciente de que se puede llegar un poquito más lejos. Y sobre todo en Latinoamérica, pues vemos que la respuesta con nosotros es abrumadora. ¿Cómo fue por allí?
Pues en Santiago de Chile acogimos a seis mil quinientas personas, y además sólo con Internet como medio de difusión, pues no disponemos de otras armas como grupos de diferentes estilos musicales. Es algo que me parece cojonudo, si no existiera Internet y la gente no pudiera bajarse el disco, sería impensable hacer gira por allí. Sin apenas promoción
Con el boca a boca, sin publicidad, sólo con lo puesto y las ganas de actuar allí. ¿Y hay algo serio contratado?
No, de momento estamos disfrutando del disco. Ten en cuenta que es un doble álbum, y el proceso de elaboración es largo y complejo. Y cuando lo tuvimos en nuestras manos, lo dijimos: vamos a disfrutar de esta gira y ya cuando venga lo siguiente ya se verá. Lo que acaba de comentar es muy cierto. El público en general piensa que un disco se graba en un mes, y, particularmente, conozco artistas que han tardado toda una vida en grabar un disco. Mucha gente, desgraciadamente, piensa que todo es de usar y tirar.
Y más ahora, en estos tiempos en que existen tantos discos, tanta información y no se puede llegar a asimilarla. Todo se convierte en muy superficial. Un disco es un proceso muy largo, hablar de un montón de cosas distintas, y siempre desde mi perspectiva. A mí me parece una gran responsabilidad y al final te inquieta querer hacerlo de la mejor manera. Además, particularmente el Hip Hop es un estilo de música en donde hay que cuidar mucho la letra. A mi modo de ver, casi más que la melodía. Yo no diría que es más importante, la letra tiene mucha importancia pero la melodía también. Y si hay alguna letra que no encaja, pierde mucha fuerza. Es un equilibrio de las dos cosas. Bueno, quizás me refería a que no estamos hablando de composiciones destinadas a la canción ligera, en donde la letra no hay por donde cogerla. Efectivamente, esto, el disco, es para escucharlo y meterse en ello, y buscar muchas más cosas que una simple melodía pegadiza. Volviendo a sus discos. Aunque me defiendo más en el rock, he de reconocer que hay dos canciones en su anterior disco “Poesía Difusa” que me vuelven loco, para mi gusto dos auténticos temazos, ya sea para gente entendida o no. Uno es “Chico problemático” y otro “Ser o no Ser”, acompañado de Lírico, en donde hay una letra realmente lograda. También me llama la atención el tema homónimo de “Poesía Difusa”, en el que sólo con un piano de fondo intenta que la rima se acerque más al concepto de poesía, como si estuviese recitando. ¿De dónde viene ese gusto por la poesía?
Supongo que es una inquietud natural mía, de leer cosas y empaparme un poco de eso. Pero todo está encaminado a quererme comunicar de la forma que lo siento, sin que haya nada premeditado. Tal cual. Tampoco me considero una persona que en el ámbito poético o lingüístico sea sobresaliente. Todo sale muy natural, de intentar transmitir y que todo esto no sea tan cerrado. El tema que mencionas de “Poesía Difusa” trata de cómo el Hip Hop se adentró en mí, y decidí que esa forma era la mejor para explicarlo. Lo que tengo entendido es que es bastante seguidor de Benedetti.
No es que sea muy seguidor de él, pero sí es verdad que cuando le leo…no sé, me aporta mucho… Es muy directo y sencillo.
Exactamente, es muy directo y sencillo, muy popular, y eso se asemeja a la forma de hacer Rap que tengo. Cuando hago las letras, mucha gente me dice que no tiene que estar descifrando códigos, sino que son directas, y el mensaje cala mucho más. También en las canciones introduce muchas referencias cinematográficas.
Me quedo con determinados fragmentos de películas que me gustan y los introduzco. Es simplemente jugar. Lo aplico, es coger cada cosa que te interesa y darle tu propia personalidad. En una ocasión escuché a un grupo norteamericano un fragmento de “El espinazo del diablo” en Español y se me pusieron los pelos de punta. Y es algo que me atrae. He oído también que es muy seguidor del Hip Hop francés. De hecho, ha ido a grabar algún tema o mezclar alguna base en este país. A mí me fascina el cine negro galo, de cómo estos tipos cogen lo más interesante de expresiones artísticas en las que no tienen mucha tradición, le pegan la vuelta y ofrecen un resultado mucho más impactante que el original. ¿Sucede eso mismo con el Hip Hop?
En el Rap lo mismo. Hay de todo, pero ya te digo que en el Rap lo mismo. También lo tomo como una referencia muy cercana. Me sirve como proyección de lo que en el futuro puedo hacer aquí. Me inspiro mucho en ellos. La forma de trasmitir que tienen. Sin embargo, aquí en España, como en otras muchas cosas, han tenido que pasar 20 años para que un grupo de Rap, como ha sido Violadores del Verso, sea el primero en la historia que se convierte en el número uno en la lista oficial de ventas, por encima de toda la cantera de artistas de canción ligera como Bisbal & Company. ¿Qué opinión le merece?
Para mí es una alegría tremenda, sobre todo con toda la problemática que tenemos para promocionarnos en el mundo mediático. Es un triunfo de la calle, de la aceptación que estamos teniendo. Es una justicia, para que la gente que funciona mucho más allá de las radiofórmulas tenga un aliciente en este negocio. Ya que habla de un triunfo de la calle. En las canciones hay muchas referencias sobre lo que significa la ley de la calle, y por supuesto separada de la violencia. ¿Por qué muchos jóvenes, no todos, asocian ser de la calle a hacer la mayor barbaridad? No se puede ser tan simplón. Es cierto que el Rap ha nacido en la calle, pero eso no quiere decir que estemos trapicheando. Aquí no hay nada malo, sólo nos expresamos a través de la calle porque nos parece un lugar libre. Esas son las leyes, que es un lugar libre. Quizás todo eso de la violencia sea una rebeldía muy mal interpretada. El Rap nació en Estados Unidos en la calle cuando la gente más desprotegida no tenía con qué expresarse. Cogió toda la cultura del Hip Hop, música, baile y graffitis, y la difundió a través de la calle, al margen de los canales culturales oficiales. ¿Y cómo ve toda esa cantera de grupos norteamericanos de Hip Hop que sólo proyectan letras sexistas, racistas y violentas?
No sé, yo no me identifico mucho con ese palo del Rap. De hecho, sólo sé que existe, y que existe en diversos sitios en donde no debería. Los medios parece que sólo se fijan y difunden ese material. Sabiendo que hay otras ramas muy distintas mucho más interesantes. Vamos, que la parte de culpa se reparte entre el artista que promueve esa forma de pensar y el medio de comunicación que se sirve de ello para generar polémica. En Estados Unidos el capitalismo es tan brutal, que todos estos artistas entienden que la única forma de trascender, de tener éxito es hablando de sexo, drogas, tiros y violencia. Sólo entienden esta forma de componer música como un camino más corto al éxito. Pero hay de todo, no quiero que la gente piense que el Rap es esto. Bien, la última pregunta viene un poco a colación de esto. ¿De verdad cree que una canción o una letra puede llegar a cambiar la realidad, tanto cercana como global?
Sí, claro que lo creo. Si no lo creyese no haría la música como la hago. Simplemente la gente que ha venido a mí y me ha dicho: determinada letra me supuso esto o lo otro, o cuando escuché tu disco me cambió la percepción de determinada gente. Esto me motiva mucho para pensar que realmente las letras pueden cambiar la realidad. Poder decir: estoy haciendo algo y le puedo dar a la gente un abanico de posibilidades un poco más amplio del que disponían. Hacerles acercarse a otras realidades. Incluso, a la de la lectura.
Sí, y más allá de eso, veo chavales que, tras escuchar las canciones, se motivan cuando comienzan a escribir sobre un folio en blanco y se desahogan a través de la escritura. Como si fuera una especie de terapia. Esto les hace centrarse en algo creativo y pasar de malgastar las energías en las broncas. Así nació también el rocanrol, dándole la voz a la gente joven, poniéndole un altavoz a un grupo de la sociedad que hasta hace unas décadas no tenía opinión.
Exacto, el derecho a comunicarse. Muchas veces he visto chavales que se encierran en sí mismos, y sólo por el hecho de rapear y ofrecerle un Rap a sus amigos se sienten más especiales. Que vean que comunicarse no es tan complicado.
Escrito por ialted el Dijous, 9 de Novembre del 2006 a las 11:34
Llamar la atención tanto del consumidor de comics, como del seguidor fanático del rock, es el objetivo del entretenido e interesante “Songbook”, una publicación que recopila las mejores ilustraciones sobre artistas rockeros que el dibujante alicantino Ladrón ha publicado durante años para “Ruta 66”, retratos que van acompañados por artículos de algunos de los mejores críticos de esta revista. “Bebo del comic underground que se engendró en toda la costa oeste de los Estados Unidos en los años 60; también de Robert Crumb, de Gilbert Shelton, todo contaminado por la línea chunga de Makoki, y manteniendo un carácter tremendista que le otorgue vida al personaje”. Así define Joakín Ladrón su estilo y su línea profesional, que va desde el dibujo de comics hasta el diseño de portadas de discos, pasando por todo tipo de ilustraciones que le propongan o tenga en mente. - ¿Cómo nace la idea de “Songbook”? Hace unos años me llamó J.F. León de la revista “Ruta 66” para que ilustrase una sección de noticias con un músico que eligiésemos y la traducción de una de sus canciones, de ahí lo de “Songbook”; y con el paso del tiempo al final hemos hecho una especie de recopilación de los mejores dibujos que se han publicado, pero en formato libro, con ilustraciones a todo color, y acompañadas de un artículo periodístico que se saliese de lo común. Algo especial para esta recopilación que estábamos preparando, con anécdotas de artistas que no aparecen en sus biografías. -¿Por qué decidió publicarlo en formato libro? En un principio se barajó que fuese como un especial del “Ruta 66”, pero luego pedimos consejo a otros editores y nos recomendaron que para hacer este tipo de recopilación lo mejor es un formato libro. Y el resultado ha sido espectacular, todas las ilustraciones se adaptan perfectamente a los artículos, y al revés. Los dibujos han ganado en imprenta, en color, la edición está muy trabajada…Yo creo que es el mejor regalo para estas Navidades, pues no es ni un libro, ni un disco, sino las dos cosas a la vez. -¿Siguió algún tipo de guión en la elección de los personajes retratados?
Pues algunos me los propusieron, otros simplemente me apetecía a mí. A veces la fuente de inspiración venía de una canción, o de algo que surgiese en el momento. Lo que sí te puedo decir es que lo más antiguo que contiene el “Songbook” es la historieta de la canción de los Rolling Stones “Cocksucker blues”, una canción que les debían a la Decca y hasta que no la entregaron no podían acabar su contrato. La historia que cuenta esta canción es bastante dura, y Decca la censuró por aquel entonces, y a día de hoy todavía no ha salido. -¿Cómo recuperó este tema censurado de los Stones?
Pues a base de mucho buscar en ferias de discos, a base de mucho esfuerzo, pero la recuperé y procuré hacer una historieta en formato cómic siendo fidedigno al relato que cuenta Jagger en la canción. -Repasando “Songbook”, compruebo que se ha hecho un repaso variado por lo más curtido del rock, pero echo en falta a artistas o bandas de Los Ángeles que, sin duda, darían enorme juego debido a sus ajetreadas trayectorias vitales y musicales. ¿No cree que grupos como Mötley Crüe vendrían como anillo al dedo a su estilo tremendista? En fin, con este primer “Songbook” se ha intentado hacer una recopilación de los pilares del rock, desde Bob Dylan a AC/DC, pasando por Texas Terri o la escena escandinava, y quizás en otros “Songbook” posteriores recojamos a los artistas que no han tenido cabida. En cualquier caso, el hard rock está bien representado con Ozzy o Kiss, y si metemos a Mötley Crüe, también habría que meter a Hanoi Rocks, y sería repetirse sucesivamente. -Grupos o artistas nacionales tampoco he visto muchos. ¿Cree que es porque estamos en el furgón de cola desde hace muchos años?
Yo creo que sí hemos puesto buenos ejemplos,como Burning o Parálisis Permanente. Creo que en España ha habido excelentes grupos de rock en los últimos 30 años, pero no han tenido la trascendencia o popularidad que se merecían. Aquí nunca ha habido mucho circuito y eso se ha notado. Aquí la música no se considera como un trabajo. Por ejemplo, en Londres hay gente, músicos que se ganan muy bien la vida con ese circuito establecido, pero aquí todo ha dependido, quizás demasiado, de las radiofórmulas y de todo ese impuesto de lujo que hay que abonar a la SGAE. El ejemplo de Burning es muy clarificador, un grupo que salió de su malditismo tras una recuperación que hizo Loquillo, a partir de ahí trascendió un poco más al público. -¿Algún proyecto en mente?
Pues las últimas noticias que recibo de “Songbook” son muy buenas, en las tiendas se está reponiendo, y lo estoy presentando tanto en ferias de discos
como de comics, así que todo va bastante bien. En cuanto a otras cosas, pues siempre hay ilustraciones, encargos, historietas en mente que hay que acabar. -Las dos últimas preguntas. ¿Qué importancia tiene el pub “Cure” en su vida?
Uno de los escasos sitios genuinos que quedan en Alicante, un lugar que nunca defrauda por la música que ponen o por el mural de los Ramones que ilustran el pub.
-¿y el rocanrol?
Algo más que música, un estilo de vida. Una fuente musical que puede ir ligada a otras expresiones artísticas.
Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte en la altura del texto porque es un tamaño fijo para que se adapte bien la barra gris. Es muy importante que el texto quede siempre cuadrado con el cuadro azul.Este es el texto donde tendras que describir en pocas palabras de que va tu blog y ese tipo de cosas, no puedes excederte ...